Zimbabue

31.12.2017 00:00

 

Puesto 128

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 390.580 km2

Población: 16.150.360  78.736.150  habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Emmerson Mnangagwa [desde el 24 de noviembre de 2017, en sustitución de Robert Gabriel Mugabe]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 1.029

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 86,9%

Porcentaje de usuarios de Internet: 23%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

El año 2017 estuvo marcado en Zimbabue, como los 36 anteriores, por la imposición continua de su voluntad del dictador Robert Mugabe, que figura en la lista de depredadores de la libertad de información de RSF desde 1980, y que, finalmente, fue apartado del poder en noviembre por su propio partido y por el ejército, que lo confinó en su domicilio. Cuando su destitución en el Parlamento era inminente decidió enviar una carta de dimisión. Mugabe tiene 93 años, era el dictador más longevo de África y del mundo.

 

En Zimbabue no existe libertad de prensa, la televisión estatal tiene el monopolio audiovisual, la prensa privada es acosada permanentemente y los periodistas extranjeros son considerados siempre personas non gratas. Desde el año 2007 la ley permite interceptar las comunicaciones sin que tenga que abrirse un proceso judicial.

 

El 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, fueron detenidos en Harare dos periodistas, el redactor jefe y un reportero del NewsDay, y también el abogado del diario, por la publicación de un artículo en el que se hablaba de la salud del presidente Mugabe, que padece cáncer de próstata. Simplemente por referirse a ese tema fueron acusados de insultar al dictador, un delito que según un artículo del Código Penal se penaliza con un año de cárcel. Aunque hace cuatro años que este artículo fue declarado inconstitucional por el Tribunal Supremo, se ha seguido utilizando durante toda la dictadura de Mugabe para amordazar a los periodistas.