Vietnam

31.12.2018 00:00

 

Puesto 175

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 331.210 km2

Población: 95.540.800 habitantes

Jefe de Estado: TNguyen Phu Trong [desde el 23 de octubre de 2018, en sustitución de Trang Dai Quang]

Presidente del Gobierno: Nguyen Xuan Phúc

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 2.343

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 94,5%

Porcentaje de usuarios de Internet: 46,5%

 

 

El anuncio, en enero, por parte de un general veterano, de la creación de un “ejército informático” de 10.000 miembros para combatir a la disidencia online dio el pistoletazo de salida a un curso marcado por el endurecimiento del control de las actividades en internet de sus ciudadanos, en especial de sus blogueros, perseguidos desde hace años en el país. Vietnam ha batido en 2018 el récord de la condena más elevada impuesta por actividades relacionadas con la difusión de información y la crítica.

 

El goteo de sentencias fue constante a lo largo del año. En febrero, el bloguero Ho Van Hai fue condenado a cuatro años de cárcel por “propaganda antiestatal” en un juicio a puerta cerrada en Ho Chi Minh. La sentencia, dictada más de un año después de su detención, prevé además dos años de arresto domiciliario posteriores a su excarcelamiento. Había sido detenido en noviembre de 2016 por escribir sobre educación y medio ambiente, pero sobre todo por hablar de un vertido tóxico de la compañía taiwanesa Formosa, responsable de uno de los mayores desastres medioambientales de la historia de Vietnam.

 

Ese mismo mes las autoridades condenaron también al bloguero Hoang Duc Binh a 14 años de prisión por haber publicado un vídeo en redes sociales, el año anterior, donde un pescador pretendía presentar una queja contra la empresa Formosa.

 

También en febrero la policía interrogó a la periodista Pham Doan Trang y la puso bajo arresto domiciliario, dos semanas después de recibir el premio Homo Homini de la organización no gubernamental People in Need. Los agentes alegaron para detenerla, cuando se disponía a viajar a Hanoi a visitar a su madre, la necesidad de “trabajar” con ella sobre su libro Chính Trị Bình Dân (Política para todos).

 

En abril, varios informadores del grupo Hermandad para la Democracia (que denuncia violaciones de los derechos humanos) fueron sentenciados a elevadas penas de cárcel. Nguyen Van Dai, a 15 años de prisión y cinco de arresto domiciliario; el periodista Truong Minh Duc y el bloguero Nguyen Trung Ton, a 12 años de cárcel y tres de arresto domiciliario; Nguyen Bac Truyen, a once años de cárcel y tres de arresto domiciliario; la bloguera Le Thu Ha, a nueve años de cárcel; Pham Van Troi, a siete años de cárcel y uno de arresto domiciliario; y un séptimo bloguero, Nguyen Van Tuc, a 13 años de cárcel y cinco de arresto domiciliario por “intentar derrocar la administración del pueblo” con publicaciones “hostiles al Estado”.

 

Los mismos cargos –“intento de derrocar a la administración del pueblo”– condenaron al bloguero Le Dinh Luong meses después, en agosto, a 20 años de cárcel, la pena más elevada jamás recibida en Vietnam por actividades relacionadas con la información al público. Su delito también fue criticar a la empresa Formosa.

 

En julio, el periodista independiente Le Anh Hung fue detenido por cubrir las manifestaciones contra la aprobación de una nueva ley de seguridad informática, y por analizar la posible pérdida de soberanía que podría constituir la creación de zonas económicas especiales en el país. En octubre un tribunal de Hanoi decidió alargar dos meses más su prisión provisional por “abusar de las libertades democráticas”.

 

En septiembre la policía detuvo al bloguero Ngo Van Dung en la capital, Ho Chi Minh. Semanas después su familia desconocía su paradero. Con anterioridad había estado cubriendo las manifestaciones contra el proyecto de creación de zonas económicas especiales, y también había publicado un video analizando la sentencia a nueve años de cárcel impuesta a Tran Thi Nga en 2017 por “propaganda antigubernamental”.

 

En octubre, un tribunal de Hanoi condenó al bloguero Do Cong Duong a nueve años de cárcel por “abusar de las libertades democráticas” por publicar artículos y vídeos sobre derechos humanos, en concreto sobre las recientes expropiaciones forzadas que sufren muchos ciudadanos ante la creciente urbanización del país.

 

Vietnam, junto con China, es desde hace años la prisión de blogueros más grande del mundo. El encarcelamiento de informadores y críticos de internet es constante, pese a contados y concretos excarcelamientos. Como el de la bloguera Nguyen Ngoc Nhu Quynh, conocida como Me Nâm (Madre Seta), puesta en libertad en octubre después de haber sido sentenciada en 2016 a siete los de cárcel por “propaganda anti estatal”. Se exilió a Estados Unidos inmediatamente.

 

En paralelo, la ley de seguridad informática aprobada en junio, copiada del modelo chino, para su entrada en vigor en enero de 2019, aumentaba el arsenal legal para perseguir a la disidencia. Sus artículos octavo y decimoquinto criminalizan la “negación de los logros de la revolución”. La “ofensa a los héroes nacionales” y la “difusión de información distorsionada que pueda crear confusión entre el público”. Además, permitía a las autoridades exigir a plataformas como Google o Facebook la censura de cualquier contenido considerado inadecuado por ellas, así como el almacenamiento de información para poder aportársela si lo consideraban oportuno.

 

Pero no sólo la disidencia más independiente sufre la férrea persecución de las autoridades. En julio el Ministerio de Información anunció la suspensión de la web Tuoi Tre Online durante tres meses por información “no verídica”. La web es la versión en internet del periódico reformista Tuoi Tre, fundado en 1970 por el Sindicato de Juventudes Comunistas de Ho Chi Minh. La suspensión, acompañada de una multa de 8.300 euros, se produjo por no retirar un comentario crítico sobre el presidente Tran Dai Quang por una posible ley de manifestación.