Uzbekistán

31.12.2017 00:00

 

Puesto 169

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 447.400 km2

Población: 31.848.200 habitantes

Jefe de Estado: Shavkat Mirziyoyev

Presidente del Gobierno: Abdulla Aripov

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 2.110

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99,6%

Porcentaje de usuarios de Internet: 47%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 10 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La muerte en septiembre de 2016, del presidente Islam Karimov, llevó a la jefatura del gobierno al hasta entonces primer ministro, Shavkat Mirziyoyev, tras unas elecciones en las que cosechó más del 80% de los votos.

 

El primer año de gobierno de Mirziyoyev supuso la libertad de varios informadores encarcelados. En febrero, numerosas organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos celebraron la libertad de Muhammad Bekjanov, uno de los periodistas que más tiempo llevaba encarcelado en el mundo. Fue puesto en libertad 18 años después de su detención, en 1999. Bekjanov ha pasado lo que va del siglo XXI entre rejas, sometido a torturas y condenado de nuevo, en 2012, para ampliar su sentencia original a punto de expirar.

 

Un mes después, en marzo, su compañero Jamshid Karimov salió del hospital psiquiátrico en el que estuvo recluido durante casi diez años. Y en septiembre, Solidzhon Abdurakhmanov fue puesto en libertad tras pasar nueve años preso. 

 

Pero estas buenas noticias no ocultan la realidad de los informadores todavía encarcelados en Uzbekistán, en especial la del periodista Yusuf Ruzimuradov, en prisión desde 1999. Y las webs independientes de noticias más conocidas, como Ferghana y Radio Ozodlik, seguían bloqueadas en el país.

 

En septiembre, el periodista freelance Bobomurod Abdullayev se convirtió en el primer informador detenido bajo el gobierno de Mirziyoyev. Las autoridades uzbekas le acusaron de “intentar derrocar el orden constitucional” en sus artículos publicados en internet, cargos por los que podía ser sentenciado a penas de entre diez a veinte años de cárcel. Tanto él como el bloguero Hayothon Nasriddinov se enfrentaban a procesos judiciales sin haber tenido hasta la fecha acceso a un abogado.

 

Mientras, el caso Nurmatov tenía en vilo a varias organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos. La presión consiguió paralizar la deportación a Uzbekistán de Khudoberdi Nurmatov. Este periodista de Novaya Gazeta es conocido por sus artículos sobre política interna uzbeka y las condiciones de la inmigración uzbeka en Moscú. Salió de Uzbekistán en 2009 huyendo de los servicios de inteligencia.