Turkmenistán

31.12.2017 00:00

 

Puesto 178

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 488.100 km2

Población: 5.662.540 habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Gurbanguly Berdymujamédov

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 6.389

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99,7%

Porcentaje de usuarios de Internet: 18%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La red propia de internet hace de Turkmenistán uno de los países más herméticos del mundo, donde el Estado tiene control pleno sobre los medios de comunicación. En los últimos años se ha intensificado la persecución a los pocos periodistas independientes que permanecen en el país. Entre ellos destaca Saparmamed Nepeskuliev, cuyo encarcelamiento desde 2015 ha sido calificado como arbitrario por la Grupo de Trabajo de las Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas.

 

La reelección, en febrero, del presidente Gurbanguly Berdimuhamedov, presente en la lista de depredadores de la libertad de prensa elaborada por Reporteros Sin Fronteras desde 2006, se produjo en un clima creciente de represión a la prensa. Los medios, todos controlados por el Estado, no pueden criticar en modo alguno al “Padre Protector” (Arkadag), mientras los corresponsales de medios extranjeros -como Radio Azatlyk, Alternative Turkmenistan News, Chronicles of Turkmenistan, Gündogar y Ferghana- tienen que trabajar en la clandestinidad por riesgo a ser encarcelados y torturados. Además, con la excusa de mejorar la estética urbana, las autoridades ordenaron la retirada de las antenas satélites que permitían a la publicación acceder a canales internacionales de noticias.

 

Durante la celebración en septiembre de los Juegos Asiáticos de Artes Marciales, en la localidad de Ashgabat, varios medios de comunicación internacionales, entre ellos, la Agence France-Presse y el diario The Guardian vieron denegada su entrada al país a cubrir el evento deportivo.