Túnez

31.12.2018 00:00

 

Puesto 97

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 164.150 km2

Población: 11.532.127 habitantes

Jefe de Estado: Beji Caid Essebsi

Presidente del Gobierno: Yusef Chahed

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 3.491

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 81,1%

Porcentaje de usuarios de Internet: 49,6%

 

 

En noviembre, doce países se comprometieron en el Foro de Paz de París a proporcionar garantías democráticas para que la información y la libertad de opinión sean una realidad. La defensa de la libertad, la independencia, el pluralismo de las noticias comprendida en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 es la base de la Comisión de Información y Democracia, impulsada por RSF y por la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi.

 

Túnez es uno de los 12 países (el resto son: Burkina Faso, Canadá, Costa Rica, Dinamarca, Francia, Letonia, Lituania, Líbano, Noruega, Senegal y Suiza) que han respondido a esta iniciativa. “La democracia está bajo una profunda crisis que también es sistemática en el espacio público (…) con rumores, desinformación, periodismo de baja calidad y constante violencia contra los periodistas. Tenemos el deber de encontrar las causas estructurales y de tomar medidas (…) para evitar que los regímenes despóticos las exploten”, declaró durante el acto de presentación, Christophe Deloire, presidente de RSF.

 

La Comisión está compuesta por 25 personalidades de 18 nacionalidades, entre los que figuran Premios Nobel como Amartya Sen, Joseph Stiglitz y Mario Vargas Llosa y el Premio Sakharov Hauwa Ibrahim. Así como especialistas de nuevas tecnologías, abogados, periodistas y antiguos mandatarios de organizaciones internacionales.

 

Pese a lo esperenzador de que Túnez se incorpore a esta iniciativa, la independencia mediática en el país sigue estando lejos de ser una realidad. Tras aprobar la Constitución más avanzada del mundo árabe, en 2014, que aboga por la igualdad entre hombres y mujeres y la libertad de conciencia y culto, y leyes históricas para el avance de los derechos de las mujeres, como la Ley contra la violencia de género (en 2017), el país magrebí que dio el impulso determinante a las revueltas árabes de 2011, tiene ahora la posibilidad de sustituir a la Alta Autoridad Independiente de la Comunicación Audiovisual por una Instancia de Regulación de lo Audiovisual (debe ser reemplazada antes de mayo de 2019), en la que se respeten los estándares internacionales de libertad de expresión y tenga competencia para garantizar la independencia editorial de los medios frente al poder político y económico.

 

En enero, los periodistas franceses Michel Picard (freelance para varios medios, incluido Radio France International) y Mathieu Galtier, fueron detenidos brevemente e interrogados, tras haber cubierto la primera visita del presidente Béji Caïd Essebsi al barrio popular de Ettadhamen, durante el séptimo aniversario de la revolución tunecina. Los periodistas estaban cubriendo los diez días de protestas contra la austeridad. “Me sorprendió que vinieran a mi casa y me conmocionó el hecho de que la Guardia Nacional me preguntase de forma explícita y directa por los nombres de las personas con las que había hablado en Teborka”, explicó Galtier, reportero de Libération.

 

El presidente Essebsi criticó el trabajo de los medios extranjeros durante las protestas asegurando: “el mundo entero nos ha herido (…) ha habido exageraciones en la prensa extranjera”. Aún así, la Ley de Prensa tunecina “prohíbe las restricciones de la libre circulación de noticias e informaciones, o las restricciones que puedan perjudicar a los ciudadanos de su derecho a una información libre, plural y transparente”.

 

También el periodista tunecino Nadim Boumaud, de Tunisia Review, aseguró que el 7 de enero un policía le cogió teléfono mientras estaba haciendo una cobertura en directo de una de las protestas contra la campaña anti-austeridad y el coste de la vida en la que se gritaban eslóganes como: “Fech nestannew? (¿A qué estamos esperando?)”.