Territorios Palestinos

31.12.2018 00:00

 

Puesto 134

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 6.165 km2 [Cisjordania: 5.800 km2; Gaza: 365 km2]

4.635.207 habitantes [Cisjordania: 2.798.494 habitantes; Gaza: 1.836.713 habitantes]

Jefe de Estado: Mahmoud Abbas

Presidente del Gobierno: Rami Hamdallah

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 3.094

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 96,9%

Porcentaje de usuarios de Internet: 57,4%

 

 

Ejercer el periodismo en los Territorios Palestinos, tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza, conlleva un grado de violencia y unas dificultades burocráticas que, a pesar de haberse convertido en una rutina para los profesionales, no dejan de ser alarmantes.

 

Los periodistas extranjeros tienen que plegarse a las exigencias y el control, a menudo humillante, por parte de las autoridades que dominan el territorio, tanto los dos grupos políticos palestinos peponderantes, Al Fatah (Autoridad Palestina) en Cisjordania, y Hamas, en la Franja de Gaza, como por las autoridades israelíes que vigilan lo que ocurre en toda la zona.

 

Los enfrentamientos entre las facciones palestinas o con Israel son cíclicos, están marcados por gestos, decisiones, ataques, que, dependiendo de los intereses politicos, se pueden llegar a convertir en ofensivas.

 

En 2018, la violencia volvió a estallar durante la llamada “ Gran Marcha del Retorno”, convocada el 30 de marzo, el Día de la Tierra palestina, en la que los palestinos acuden a la frontera israelí en la Franja de Gaza para recordar que miles de sus compatriotas han sido expulsados de sus hogares. La protesta duró seis semanas y en ella se pidió la devolución de los “territorios ocupados”.

 

La tensión en estas situaciones es máxima y apenas hace falta un pequeño gesto para que se desate el enfrentamiento armado. Este año, el anuncio del presiente estadounidense Donald Trump de trasladar la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén fue una provocación añadida. Los francotiradores israelíes atacaron a los manifestantes desarmados, matando a 241 personas, incluidos médicos, personas con discapacidad, 37 niños y 2 periodistas. De los 24.000 manifestantes heridos, 4.500 recibieron impactos de bala, entre ellos al menos 20 periodistas que estaban cubriendo lo que estaba ocurriendo. Las protestas se prolongaron durante varios días, produciéndose una segunda oleada de manifestaciones el 6 de abril, con la quema de neumáticos, piedras y cócteles molotov palestinos, para hacer frente al gas lacrimógeno y la munición real israelí.

 

Yaser Murtaja, un fotógrafo independiente de 31 años que cofundó la Agencia Ain Media, y Ahmed Abu Hussein, un reportero de 25 años de los medios Shaab y Bisann News, ambos identificados como periodistas con un chaleco antibalas y un casco en el que estaba escrita la palabra “Press”, perdieron la vida pocos dias después de ser alcanzados por los francotiradores israelíes.

 

Según el relato de testigos como el periodista Rami El Sharafi, que se encontraba a 700 metros de la frontera, Ahmed Abu Hussein recibió un impacto “directo y deliberado”, a pesar de llevar un casco azul en el que se leía con letras en amarillo fluorescente “TV”, tal y como confirma un vídeo no profesional que se difundió en las redes sociales.

 

También fueron alcanzados en las manifestaciones al este de la Franja de Gaza, el cámara de la televisión argelina nacional ENTV Omar Hamdane, que recibió un impacto en un pie; el reportero de Al Jazeera Wael Dahdouh, en la mano derecho; el cámara de Zain Media Mohammad Abu Dahrouj, en la pierna izquierda y el fotógrafo independiente colaborador del periódico pro-Hamas Palestine Yasser Qdeih, que recibió el impacto en el estómago y fue trasladado a cuidados intensivos del Hospital Europeo de Gaza.

 

Dos periodistas, Abdullah Al Shorbagi, del medio pro Hamás Khan Younis Media Network, y Nihad Fuad, reportero de la radio comunitaria Forsan Al-Erada, recibieron disparos en el pie izquierdo y en la cabeza, respectivamente, cerca de la ciudad de Khan Younis. Y Farhan Hashem Abu Hadayd, reportero de la web Safad Press, en la pierna izquierda, cuando se encontraba en el este de la ciudad de Rafah.

 

A Youssef al Kronz, un fotógrafo independiente, le tuvieron que amputar la mayor parte de su pierna izquierda, después de que fuera alcanzado a 750 metros de la frontera. También iba claramente identificado como periodista. Hubo también heridos por los gases lacrimógenos o por los disparos de bala: el cámara de la televisión Al Aqsa Khalil Abu Adhra fue uno de los más afectados.

 

Israel viola sistemáticamente la Resolución 2222 del Consejo de Seguridad de la ONU para la protección de los periodistas, adoptada en 2015, y evita que se realicen investigaciones independientes para determinar responsabilidades en estos ataques contra la libertad de prensa.

 

El 30 de julio, 6 periodistas de conocidos medios pro-Hamas fueron detenidos por soldados israelíes en Cisjordania por “razones políticas” y por “incitar al odio”, considerados un “ala de propaganda de Hamás” y una “plataforma para extender el mensaje de la organización terrorista”. Entre ellos, había cuatro trabajadores de la televisión Al Quds, el delegado de la oficina Alaa Rimawi (que anteriormente pasó 12 años en las cárceles israelíes), los reporteros Mohamed Hamdan (detenido ya en febrero durante unos días por cubrir una manifestación de prisioneros palestinos), Qoteiba Hamdan y el cámara Hosni Injas. También detuvieron a Mohamed Anwar Mouna (encarcelado ya varias veces, fue interrogado sobre supuestas actividades políticas que negó), de la agencia pro-Hamás Al Quds Press, y a la columnista Lama Khater, a la que ya habían amenazado de que si continuaba escribiendo la detendrían, según apunta Al Jazeera.

 

Las autoridades israelíes han prohibido a la cadena de televisión Al Quds ejercer el periodismo en el territorio israelí, pero, no solo restringen su trabajo en Israel, sino que imponen también su dictamen en Cisjordania. Según la organización no gubernamental MADA, que defiende a los periodistas palestinos, 17 medios han sido cerrados en el último año, acusados de proporcionar imágenes a las cadenas pro-Hamás Al Aqsa y Al Quds.

 

Se vivió una situación de tensión interna, a mediados de junio, cuando el Sindicato de Periodistas Palestino convocó una manifestación para boicotear las informaciones de la Autoridad Palestina en Cisjordania. La policía atacó a los manifestantes y a al menos 17 periodistas se le impidió grabar, fueron detenidos a golpes y sus cámaras destrozadas. Según MADA, una periodista fue golpeada hasta que cayó al suelo, a pesar de que estaba enseñando su acreditación, y unas imágenes de Al Quds TV muestran como un hombre vestido de civil intenta quitarle su móvil a un periodista mientras grababa la escena. Los hombres que agredieron a los periodistas les increpaban: “¿Eres periodista? Vete y sé periodista en tu casa”.