Sudán

31.12.2017 00:00

 

Puesto 174

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.882.000 km2

Población: 39.578.830  78.736.150  habitantes

Jefe de Estado y presidente del Gobierno: Omar Hassan Ahmed Al Bashir

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 2.415

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 58,6%

Porcentaje de usuarios de Internet: 28 %

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Sudán sufre una dictadura islamista brutal desde hace años y su presidente, Omar al Bashir, está en la lista de depredadores de la libertad de información de RSF desde el golpe de Estado de 1989. En Sudán no hay apenas posibilidades de que los ciudadanos sepan qué es la libertad de información porque todos los medios de comunicación tienen que plegarse a las directrices del poder o atenerse a las consecuencias. La vigilancia es constante y en los últimos cinco años el gobierno ha requisado 165 diarios, interpelado a más de 139 periodistas -que han sufrido prisión o afrontan gravosos procesos judiciales- y desde hace cuatro años un periodista del diario Al-Akhbar, Mohamed Ali Mahamado, se encuentra preso.

 

Un ejemplo de lo que puede suceder si alguien se atreve a publicar datos u opiniones independientes sucedió en febrero. Los islamistas radicales arreciaron en sus amenazas contra la periodista Shamael Al-Nur, columnista en el diario El Tayar, por un artículo titulado ‘La manía de la virtud’, en el que opinaba, entre otras cosas, que es más importante gastar más presupuesto en salud y educación que en la vigilancia de la ropa de las mujeres. Los islamistas amenazaron con acusar a la periodista de apostasía, un delito que en Sudán, bajo la sharia (ley islámica) desde 1983, se castiga con la pena de muerte. El acoso contra la periodista fue asfixiante y lo protagonizaron radicales con mucho poder, como el editor del periódico islamista El-Sina, que además es tío del presidente del país, y que llamó a la periodista "gusano" y "corruptora". La periodista presentó una queja contra estas amenazas por incitar al odio y el extremismo, pero las autoridades no tomaron ninguna medida.

 

Los medios tienen prohibido en Sudán discutir y opinar sobre temas concretos como las reformas económicas o el conflicto en Darfur, pero también resulta peligroso hablar de muchos otros asuntos, como todo lo relacionado con la salud, sobre todo si lo hace una mujer. El periódico El Tayar ha sido perseguido, suspendido y cerrado en varias ocasiones por publicar editoriales criticando la gestión económica del gobierno o por publicar debates sobre las relaciones con Israel.