Rusia

31.12.2018 00:00

 

Puesto 148

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 17.075.400 km2

Población: 144.495.044 habitantes

Jefe de Estado: Vladimir Putin

Presidente del Gobierno: Dmitry Medvedev

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 10.743

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99,7%

Porcentaje de usuarios de Internet: 73,1%

 

 

En Rusia, continúa imperando una atmósfera asfixiante para los que cuestionan el discurso del Kremlin y defienden un periodismo independiente y de calidad.

 

Reporteros Sin Fronteras solicitó una investigación independiente sobre la muerte del periodista Maxim Borodin, que falleció al precipitarse por el balcón de su casa el 12 de abril. Vyacheslav Bashkov, abogado de derechos humanos, declaró que recibió una llamada de Borodin un día antes de su muerte, alarmado por los ataques que había sufrido en meses anteriores.

 

En términos generales, continúan las presiones del Gobierno sobre los medios de comunicación independientes. El 19 de enero, el bloguero Alexander Valov, responsable de BlogSochi, fue detenido acusado de extorsionar al político y parlamentario Yury Napso. Su detención se basa únicamente en la denuncia realizada por un asistente de Napso, que no aportó prueba alguna, y continúan las sospechas sobre la viabilidad del proceso. El 26 de diciembre fue condenado a seis años en prisión y una multa de nueve mil euros.

 

El 24 de enero, la web Russiangate fue obligada a echar el cierre un día después de publicar una investigación sobre los bienes sin declarar del jefe del Servicio Federal de Seguridad. Aunque Russiangate retiró el artículo, perdió su financiación y se vio obligada a cerrar indefinidamente. En septiembre, la Duma (Parlamento) aprobó condenas de prisión para aquellos que no eliminen contenido cuando así se solicite.

 

Acciones similares, como el registro injustificado de la vivienda de algunos periodistas, han ocurrido de manera sistemática durante todo el año. La justicia rusa también ha utilizado las leyes a su favor para ordenar a varios medios a retirar informaciones y/o imágenes basándose en que “violan el derecho de privacidad”. Otro medio que publicó su último número en abril tras un incesante acoso sin precedentes fue Novye Kolesa, que decidió echar el cierre después de la detención de su director, la incautación de parte de su equipo y la pérdida de anunciantes. Otros medios han sido obligados a pagar sumas desproporcionadas de dinero por publicar ciertos artículos o por uso de “lenguaje obsceno”. Además, el buscador ruso Yandex ha eliminado toda referencia sobre medios de comunicación bloqueados, participando así en la censura.

 

Según ha podido comprobar Reporteros Sin Fronteras la desinformación en los medios de comunicación rusos también viene motivada por la omisión de malas noticias, como la muerte de más de 60 personas en un incendio en un centro comercial.

 

Por otro lado, el 13 de abril una corte de Moscú ordenó el bloqueo de la red de mensajes encriptados Telegram, después de que sus desarrolladores se negasen a entregar los códigos de encriptación a la agencia de inteligencia rusa.

 

El periodista ucraniano Roman Sushchenko fue sentenciado en junio a 12 años de cárcel en una prisión de alta seguridad por espionaje tras un juicio a puerta cerrada. Por su parte, el reportero Victor Korb fue acusado de propaganda terrorista por publicar una transcripción del discurso dado por el disidente político Boris Stomakhin durante un juicio público.

 

El periodista Leonid Makhinya continúa desaparecido desde julio, mientras que otros periodistas han sufrido ataques contra su vida, como Yulia Zavyalova, a cuyo coche le cortaron los frenos; o Pyotr Verzilov, cofundador de la web Mediazona, que fue envenenado.

 

El punto positivo lo pone la puesta en libertad, después de tres años, del reportero Alexander Sokolov, aunque permanece bajo control judicial.