Mauritania

31.12.2018 00:00

 

Puesto 72

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 1.030.700 km2

Población: 4.420.184  habitantes

Jefe de Estado: Mohamed Ould Abdelaziz

Presidente del Gobierno: Mohamed Salem Ould Bechir [desde el 29 de octubre de 2018, en sustitución de Yahya Ould Hademine]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 1.137

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 52,1%

Porcentaje de usuarios de Internet: 18%

 

 

La insistencia de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, junto a RSF, para que las autoridades pongan en libertad al bloguero Mohamed Cheikh Mkhaitir ha sido un clamor durante todo el año, especialmente en mayo, cuando se pronunciaron públicamente contra la nueva ley sobre la blasfemia y la apostasía, que impone la pena de muerte para todo acto considerado blasfemo, incluso aunque haya arrepentimiento. Esta nueva ley parece dirigida expresamente contra Mohamed Cheikh Mkhaitir, que fue condenado a muerte en diciembre de 2014 por escribir un artículo criticando el sistema de castas mauritano, titulado La religión, la religiosidad y los herreros. El tribunal supremo redujo su pena en 2017 a dos años de cárcel, pero, aunque la condena estaba ya entonces cumplida, todavía no ha sido puesto en libertad.

 

La atención y las críticas sobre el sistema laboral mauritano desata casi de manera sistemática la persecución de periodistas desde el poder. En marzo, fue expulsado del país, después de tres días de detención y aislamiento, el periodista marroquí Seif Kousmate, que había viajado a Mauritania para elaborar un reportaje sobre la esclavitud. Aunque la policía le confiscó fotografías, el periodista pudo recuperar su ordenador y la cámara y publicar el reportaje. El año anterior, una periodista francesa también fue expulsada por el mismo motivo.

 

Mauritania no abolió la esclavitud hasta 1981, que ahora está penada con 20 años de prisión, pero el tema sigue siendo tabú y, según datos de Amnistía Internacional, 43.000 personas siguen sufriendo esclavitud en el país.