Malasia

31.12.2018 00:00

 

Puesto 145

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 330.252km2

Población: 31.624.264habitantes

Jefe de Estado: Muhamad V

Presidente del Gobierno: Mahathir Bin Mohamad [desde el 10 de mayo de 2018, en sustitución de Mohamed Najib Bin Abdul Najib Razak]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 9.945

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 94,6%

Porcentaje de usuarios de Internet: 78,8%

 

 

Con motivo de la Revisión Periódica Universal de Malasia en Naciones Unidas, Reporteros Sin Fronteras alertó del declive de la libertad de prensa en el país en los últimos cinco años.

 

El Gobierno de Najib Razak incrementó su acoso a la prensa de cara a las elecciones generales de 2018 y puso en marcha una nueva legislación “anti noticias falsas” con penas de seis años de cárcel y multas de más de 87.000 euros por la publicación, impresión, difusión o transmisión de “noticias, informaciones, datos e informes” sobre Malasia y sus ciudadanos que sean “total o parcialmente falsas”. La ley se aplicaba igualmente al contenido publicado en el extranjero y por medios extranjeros.

 

El vencedor de las elecciones de mayo, Mahathir Mohamad, prometió la derogación de la ley de “noticias falsas”, así como las leyes de prensa, sedición, seguridad nacional y comunicaciones que llevan décadas limitando el ejercicio del periodismo en el país. Sin embargo, poco tiempo después de tomar posesión, afirmó que la ley de “noticias falsas” no sería derogada.

 

Cabe recordar además la creación por parte del Gobierno anterior de una plataforma, (Sebenarnya.my), para “comprobar noticias” y “corregir” las consideradas falsas.

 

Además, la presión económica es desde hace años una amenaza para los medios de comunicación en Malasia, que se exponen a elevadas multas que ponen en riesgo su supervivencia. En enero un tribunal de apelación ordenó a la web de noticias Malaysiakini a pagar 79.000 euros como indemnización por una denuncia por difamación presentada por los gestores de una mina de oro en el estado de Pahang por haberse hecho eco de los riesgos para la salud de los habitantes de los alrededores causados por los métodos de extracción del oro.