Libia

31.12.2017 00:00

 

Puesto 163

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.759.540 km2

Población: 6.293.250 habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Fayez al Sarraj

PIB per cápita (US$ a precios actuales): sin datos

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 91%

Porcentaje de usuarios de Internet: 20,3%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Libia se encuentra en un callejón sin salida debido a la situación política. Desde el inicio de 2016 el conflicto entre los gobiernos rivales en el este y el oeste del país se ha traducido en un clima de total impunidad para los delitos violentos y los ataques contra periodistas y medios de comunicación, por lo que su trabajo se ha vuelto muy peligroso. A pesar de que el año se cerró sin ninguna muerte registrada, este hecho se debió a que el país se ha vaciado de periodistas. Algunos profesionales de la información han optado por dejar su oficio para ejercer otra profesión que sea menos peligrosa.

 

El año comenzó con la detención arbitraria del periodista Ben Zabia, del canal Libya Panorama, en un puesto de control de Ras Lahlel, cuando se trasladaba en coche a Derna para acudir al funeral de un familiar. Le detuvieron militares afiliados a las fuerzas lideradas por el Khalifa Haftar. Más tarde, un canal a favor de este general publicó un vídeo de su detención en las redes sociales, donde se veía a individuos vestidos de civil interrogándole por sus supuestos “vínculos” con terroristas.

 

En febrero, dos emisoras de radio fueron cerradas arbitrariamente: Al Wassat, en la parte oriental del país, y la emisora local de la ciudad occidental de Garian. El presidente del grupo Al Wassat, Mahmud Shammam, informó a través de las redes sociales de que el transmisor de la radio en Tobruk acababa de caer bajo el control de las fuerzas de seguridad, adscritas al ejército que controlaba el este de Libia. El mismo día, la sede de Al Wassat en Bengasi fue repentinamente cerrada y se confiscaron los equipos de trabajo. La única razón que se dio para el cierre fue que su señal estaba interfiriendo con las transmisiones del gobierno local.

 

En marzo, un grupo armado atacó las oficinas de Annabaa TV en Trípoli, provocando un incendió que obligó a suspender las emisiones. Además, los atacantes publicaron en internet una lista de los empleados de este canal de televisión, lo que generó una tormenta de comentarios de odio contra los periodistas.

 

Además, en este complejo panorama, el secuestro y las agresiones a periodistas se han convertido en un fenómeno habitual en Trípoli. Sin embargo, las víctimas tienen pavor a las milicias que operan en la ciudad y pidieron permanecer en el anonimato.

 

También continúa sin resolverse la desaparición de los reporteros tunecinos Sofiane Chourabi y Nadhir Ktari. En 2014, la periodista y el cámara viajaron a Libia para hacer un reportaje para "Dossiyates", un programa de la cadena de televisión tunecina First TV. Fueron detenidos en la ciudad libia de Ajdabiya, el 3 de septiembre, y puestos en libertad tres días después. Esa misma tarde, Chourabi publicaba un mensaje en Twitter anunciando que informaría de todos los detalles a su vuelta a Túnez, pero que en ese momento tenía que continuar con su misión de informar. Ambos periodistas desaparecieron dos días después. Desde entonces no han dado señales de vida y no hay información verificada de que estén retenidos o muertos.