Líbano

31.12.2018 00:00

 

Puesto 100 

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 10.452 km2

Población: 6.082.357 habitantes

Jefe de Estado: Michel Aoun

Presidente del Gobierno: Saad Hariri

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 8.524

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 94,1%

Porcentaje de usuarios de Internet: 76,1%

 

 

Un informe elaborado por RSF y por el Centro SKeyes para la Libertad de Prensa y Cultura de la Fundación Samir Kassir, publicado el 6 de diciembre, cuestiona la supuesta apertura de los medios libaneses. A través del Media Ownership Monitor (Monitor de Propiedad de los Medios), se desvela que los 37 principales medios del país están en manos de grupos políticos y de ciertas sagas familiares ricas, a expensas de los intereses de políticos locales y extranjeros.

 

Hay, al menos 12, famosas familias en el sector mediático. La familia Hariri es la que más medios acumula y es la única presente en prensa, radio, televisión e Internet. Controla el 29,6% de lo que se imprime (Al Mustaqbal, The Daily Starand Annahar), el 7,8% de la audiencia radiofónica (Radio Orient) y el 7,8% de la audiencia televisiva (Future TV).

 

Los medios libaneses padecen un elevado grado de politización y polarización, como ocurre en muchos países árabes. Pero, en el caso del Líbano siempre se ha transmitido que existe libertad de información, que es posible informar sin líneas rojas. El Monitor ha comparado la situación de Líbano con otros 16 países (Albania, Brasil, Camboya, Colombia, Ghana, Marruecos, México, Mongolia, Perú, Filipinas, Serbia, Sri Lanka, Tanzania, Túnez, Turquía y Ucrania), dando como resultado que el 78,4% de los medios son propiedad directa del Estado, de partidos o de políticos. La investigación revela los nombres de los dueños de los medios libaneses, sus intereses, estructuras y conexiones subyacentes, y cuestiona las obsoletas disposiciones legales que impiden garantizar la transparencia y evitar conflictos de intereses. Puede consultarse el informe íntegro en inglés y en árabe en: https://lebanon.mom-rsf.org

 

Las amenazas, intimidaciones, detenciones, enjuiciamiento, negación de permisos, el rechazo a la petición de entrevistas, confiscación de equipos y deportación son algunos de los métodos denunciados por los periodistas que durante el último año han intentado cubrir la situación de miles de refugiados en el país, que las organizaciones de derechos humanos consideran la “mayor crisis humanitaria de este siglo”.

 

Es lo que le ocurrió a Alessandro Puglio, del periódico italiano La Repubblica, cuando envió su reportaje, en el que incluía entrevistas con los refugiados, quienes le aseguraron que “eran tratados como animales”. Puglio fue insultado en las redes sociales y amenazado legalmente como método de intimidación, ejemplo para otros periodistas.

 

Los procesos judiciales también han puesto el foco en el trabajo de los periodistas libaneses. Marcel Ghanem, conductor del programa de entretenimiento Kalam el Nas (“Lo que se dice”), de la televisión LBCI, fue acusado de difamación, en febrero, por permitir a dos periodistas saudíes que criticasen a las autoridades libanesas en un programa emitido en noviembre de 2017.

 

También el antiguo editor del periódico online NOW, Hanin Ghaddar, fue condenado, el 12 de enero, en ausencia por un tribunal military a 6 meses de cárcel, supuestamente por haber “difamado al Ejército libanés” durante una conferencia impartida en Washington en 2014, en la que dijo que el ejército daba un trato preferente a los militantes del grupo chií Hezbollah.