India

31.12.2017 00:00

 

Puesto 136

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 3.287.595km2

Población: 1.324.171.350 habitantes

Jefe de Estado: Ram Nath Kovind [desde el 25 de julio de 2017, en sustitución de Pranab Mukjerhee]

Presidente del Gobierno: Narendra Modi

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 1.709

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 72%

Porcentaje de usuarios de Internet: 29,5%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 4 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La extrema violencia a la que se exponen los periodistas en India hace del país uno de los más peligrosos del continente asiático para el ejercicio de la profesión.

 

Reporteros Sin Fronteras recuerda a las autoridades de manera continuada la necesidad de adoptar medidas de protección a los periodistas que puedan evitar asesinatos como el de Gauri Lankesh, en septiembre. Dos individuos armados la dispararon en la puerta de su casa en la región de Bangalore. Conocida defensora de las mujeres, Lankesh exponía sin censuras en el Lankesh Patrike sus críticas al conservadurismo y nacionalismo hindú que la habían enfrentado en dos ocasiones a denuncias por difamación por parte del Bharatiya Janata, el partido del primer ministro, Narendra Modi.

 

Su muerte se producía apenas dos semanas antes del asesinato de Shantanu Bhowmick, agredido y acuchillado mientras cubría una manifestación en Mandai. Bhowmick estaba en el centro del enfrentamiento entre manifestantes y policías cuando una carga policial derivó en tumulto del que salió brutalmente apaleado y acuchillado.

 

A 35 kilómetros de allí, apenas dos meses después, el reportero Sudip Datta Bhaunik fue asesinado en Nagar, lugar al que se había desplazado para entrevistar a un comandante del grupo paramilitar Tripura State Rifles (TSR). Según el medio para el que trabajaba, el Syandan Patrika, a Bhaunik le disparó un miembro del TSR como venganza por la publicación de las graves irregularidades financieras del grupo paramilitar.

 

Navin Gupta, reportero del periódico Hindustan, fue acribillado a balazos cuando salía de un baño público cerca del mercado en Bilhaur, al norte de la ciudad de Kanpur. Murió mientras era trasladado de urgencia al hospital.

 

Al riesgo vital que supone ejercer el periodismo en India se suman las duras amenazas que reciben muchos de sus profesionales. Deeksha Sharma, de la web The Quint, denunció en septiembre recibir mensajes que amenazaban con violarla y asesinarla, y que le recordaban la suerte de la periodista Gauri Lankesh, asesinada “por ser periodista (...), por escribir contra el gobierno de Modi (...) por ser antinacionalista y antihindú”. Ese mismo día, Abhay Kumar, de la agencia Asian News International, recibió también amenazas desde una cuenta de Whatsapp empleada para perseguir a los críticos con el partido Bharatiya Janata, y su ala paramilitar, RSS. Mohammad Ali, corresponsal de The Hindu Debobrat Ghose, de la web Firstpost, y Sonal Mehrotra Kapoor, de NDTV, denunciaron igualmente esos días haber recibido amenazas con el mismo sistema.

 

Por su parte, el gobierno del primer ministro Modi, lejos de proteger a la prensa, permite la impunidad de la actitud de las fuerzas de seguridad contra los periodistas que cubren manifestaciones y aplica la censura hasta el punto de bloquear redes sociales como Facebook y Twitter para “evitar que se utilicen para incitar a la violencia”. Los enfrentamientos entre policía y manifestantes que, en abril, se saldaron con la vida de ocho personas y provocaron más de 80 heridos en Kashmir, afectaron igualmente a la prensa, que se quejó de los excesos policiales para evitar su cobertura. Varios periodistas aseguraron que los agentes amenazaron con matarles allí mismo si no dejaban de tomar imágenes, profiriendo expresiones como: “te voy a romper las cámaras y los huesos”.

 

En diciembre las autoridades impidieron al periodista francés Paul Comiti, desplazado a Kashmir para hacer una documental, desarrollar su trabajo. La policía le detuvo, alegando problemas con el visado.