Hungría

31.12.2018 00:00

 

Puesto 73

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 93.028 km2

Población: 9.781.127  habitantes

Jefe de Estado: János Áder

Presidente del Gobierno: Viktor Orban

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 14.225

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99,4%

Porcentaje de usuarios de Internet: 79,3%

 

 

En 2018 el Parlamento Europeo aprobó poner en marcha el artículo 7 del Tratado de la Unión para garantizar el respeto al estado de derecho, la democracia, los derechos humanos y la libertad de prensa. En Hungría todo lo citado se ve amenazado bajo el gobierno -y la reelección este año- del Primer Ministro Viktor Orbán, que se reparte los medios de comunicación entre sus amigos oligarcas.
 
Son tiempos difíciles para la libertad de prensa en Hungría, especialmente tras la reelección, el 8 de abril, de Viktor Orbán como primer ministro. Desde su vuelta al poder en 2010, Orbán ha transformado completamente el panorama de los medios de comunicación en Hungría, y el número de medios independientes ha caído en picado. Miembros del Gobierno se han negado sistemáticamente a responder las preguntas de ciertos periodistas, y las amenazas contra los corresponsales han ido en aumento.
 
Ya en febrero Reporteros Sin Fronteras alertó sobre propuesta de ley del Gobierno en el parlamento que pretendía exigir que las organizaciones que "apoyan la migración" la solicitud de una autorización de la seguridad nacional y un permiso del gobierno para realizar funciones básicas. La ley propuesta, conocida como “Stop Soros” también exigía que las organizaciones pagasen un impuesto del 25% de cualquier financiación extranjera destinada a "apoyar la migración".
 
Además de afectar al trabajo legítimo de los grupos de la sociedad civil que buscan promover y defender los derechos humanos, proporcionar servicios legales y sociales a personas necesitadas en el país, la medida también podía afectar a la expresión pública de opiniones disidentes en la prensa y en Internet.
 
En mayo, la Open Society Foundation (OSF), organización patrocinada por el financiero George Soros, entre cuyos objetivos está apoyar la libertad de prensa, anunció su traslado de Budapest a Berlín después de que el gobierno anunciase tres nuevas leyes conocidas popularmente como Stop Soros. Estas leyes permitirían prohibir las operaciones de la OSF en Hungría por suponer “un riesgo para la seguridad nacional”. 
 
Una de los últimos medios críticos con el gobierno, Hir TV, fue finalmente adquirido por un amigo del primer ministro el 5 de julio. Como era de esperar, el nuevo propietario dio un giro radical a la línea editorial de la cadena y despidió a alguno de sus periodistas más prestigiosos. 
 
El 12 de septiembre, el Parlamento Europeo votó a favor de aplicar a Hungría el artículo 7, que permite retirar a un estado miembro su derecho de voto en el Consejo Europeo por suponer una grave amenaza a los valores comunes de la Unión Europea. 
 
A finales de noviembre se anunció la macrofusión de 500 medios alineados con el Gobierno. Canales de televisión de noticias, diarios digitales, periódicos, publicaciones deportivas, emisoras de radio y revistas comunicaron su fusión en un único consorcio con el objetivo de preservar los "valores nacionales". La medida amenaza a la propia supervivencia del pluralismo mediático.