Gambia

31.12.2018 00:00

 

Puesto 122

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 11.300 km2

Población: 2.100.568  habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Adama Barrow

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 483

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 55,6%

Porcentaje de usuarios de Internet: 18,5%

 

 

 

El régimen represivo del expresidente Yahya Jammeh, en la lista de depredadores de RSF desde 1994, marcó una era de terror en Gambia durante 23 años para la población en general y los periodistas en particular. Más de cien profesionales de los medios se vieron obligados a abandonar el país. Pero, desde la toma de posesión del nuevo presidente, Adama Barrow, unos 30 periodistas exiliados han vuelto y continúan los retornos. No se producen detenciones de reporteros, y la prensa en Gambia ha experimentado un crecimiento y una apertura sin precedentes. Terminó el monopolio de las noticias para la radiotelevisión pública, se creó el primer canal privado de televisión, comenzaron sus emisiones 16 estaciones de radio comerciales y comunitarias, y varios periódicos semanales se convirtieron en diarios.

 

Pese a este esperanzador resurgir, las antiguas leyes sobre prensa del régimen anterior han seguido vigentes sin que se hayan completado las reformas, que se hacen imprescindibles. Y algunos resortes del pasado no han sido todavía erradicados.

 

En junio, la policía golpeó brutalmente al director de una emisora local en Faraba Banta, mientras cubría una manifestación de protesta de los vecinos contra la contaminación de sus arrozales. El periodista, que había vuelto del exilio en febrero después de nueve años, y que fue torturado y encarcelado durante el régimen anterior, fue incluso detenido y la policía no le devolvió su equipo de trabajo. Esta actuación policial fue considerada inaceptable por el ministro de Comunicación.

 

En agosto, dos periodistas de la radiotelevisión nacional fueron atacados, cuando cubrían el funeral de la madre del anterior dictador en la aldea donde fue enterrada. Entre los atacantes, algunos llevaban brazaletes de seguridad del partido del ex presidente.