Francia

31.12.2017 00:00

 

Puesto 39

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

Superficie: 643.801 km2

Población: 66.896.109    habitantes

Jefe de Estado: Emmanuel Macron [desde el 14 de mayo de 2017, en sustitución de François Hollande]

Presidente del Gobierno: Édouard Philippe [desde el 15 de mayo de 2017, en sustitución de Bernard Cazeneuve]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 36.855

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99%

Porcentaje de usuarios de Internet: 85,6%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La libertad de prensa, y en concreto la privacidad de los periodistas y de sus fuentes, corren serio peligro en Francia con el proyecto de ley para "reforzar la lucha contra el terrorismo y la seguridad interna" que el Comité Jurídico de la Asamblea Nacional revisaba en septiembre. A las iniciativas legislativas se suman las agresiones sufridas por la prensa en manifestaciones, las amenazas recibidas por Mediapart y Le Canard enchaîné, y un nuevo fenómeno, el acoso por internet.

 

El proyecto de ley que contemplaba mantener de forma permanente medidas del estado de emergencia pretendía poner la seguridad nacional por encima de todas las demás consideraciones, haciendo peligrar las libertades civiles, incluida la libertad de información.

 

Bajo la "defensa y promoción de los intereses fundamentales de la nación" y la defensa ante "amenazas a la seguridad y al orden público", el proyecto amenazaba a la libertad de prensa al permitir la vigilancia, las búsquedas y otros métodos de recopilación de información de los periodistas.

 

Cualquier persona que "entrase en contacto regular" con terroristas individuales u organizaciones terroristas podría ser objeto de una orden judicial que los confinara al municipio donde viven, obligándolos a llevar un brazalete electrónico y obligándolos a poner fin a todo contacto con estas personas u organizaciones.

 

El artículo 4 del proyecto de ley pretendía proteger a la prensa de redadas en "lugares designados para la práctica de actividades periodísticas profesionales". Pero dejaba sin asegurar las casas de los periodistas.

 

La libertad de prensa y la confidencialidad de las fuentes también se ven amenazadas por la disposición del proyecto de ley que aborda el seguimiento de redes inalámbricas que "no involucren a un operador de comunicaciones electrónicas". Por ejemplo, intranets inalámbricas, redes privadas y redes públicas. Estos métodos de recopilación de información ya estaban recogidos en la ley de inteligencia aprobada en julio de 2015, que RSF condenó en su momento.

 

En abril, Reporteros Sin Fronteras manifestó su consternación tras conocer los mensajes amenazantes, con balas incluidas, que recibieron, el 6 de abril, Mediapart y Le Canard enchaîné, dos medios franceses que publicaron informaciones que afectaban al candidato presidencial François Fillon.

 

Las cartas iban firmadas por un grupo autodenominado “Epuration 2J” y con el mismo mensaje: “La vigilancia y la protección no duran para siempre… Ese día estaremos ahí para ti o para alguien cercano a ti”. En el de Mediapart se adjuntaban las iniciales EP, en aparente alusión al editor Eddy Plenel, presidente y co-fundador del medio, y el texto: “jueces y periodistas están en el mismo saco”.

 

Según Mediapart, Eliane Houlette, de la oficina especial de la fiscalía para delitos financieros, habría recibido una carta similar, así como otros tres jueces encargados de la investigación de la supuesta malversación de fondos públicos de Fillon, un caso abierto tras las publicaciones de Mediapart y Le Canard enchaîné.

 

La fiscalía de París abrió una investigación sobre estas cartas, a las que ha dado el tratamiento de “amenazas de muerte”.

 

También en abril, el fotógrafo Jacob Khrist fue detenido cuando tomaba imágenes de una protesta frente a unas mesas electorales en la localidad de Hénin-Beaumon. Fue detenido, sin más explicaciones, por la policía cuando fotografiaba a las activistas del grupo Femen que protestaban en topless frente a la mesa electoral donde votaba la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen. Fue acusado por la policía de “complicidad con una exhibición sexual” y “rebelión”.

 

La violencia policial contra los periodistas mientras ejercen su trabajo llevó a Reporteros Sin Fronteras, en julio, a presentar ante el Defensor del Pueblo francés, Jacques Toubon, diez casos de periodistas que sufrieron violencia por parte la policía o la gendarmería mientras simplemente estaban haciendo su trabajo.

 

Entre los casos que RSF llevó ante Defensor del Pueblo francés se cuentan los de periodistas que han recibido golpes de las fuerzas de seguridad. Es el caso de Estelle Ruiz, perfectamente identificada como periodista, y contra quien dispararon una granada antidisturbios mientras grababa una protesta en mayo de 2017. Los periodistas Ugo Amez, Louis Witter y Michael Bunel recibieron impactos de pelotas de goma en tiros directos, a corta distancia o dirigidos a la cara.

 

Muchos periodistas resultaron heridos como consecuencia de la violencia, hasta el punto de tener que prescribírseles la baja laboral. Ugo Amez estuvo tres días de baja después de recibir un tiro directo de pelotas de goma y a Michel Bunel le rompieron un dedo con una porra.

 

Numerosos testimonios hablan de insultos, amenazas o trato vejatorio. A Louis Witter lo amenazaron y a Michel Bunel lo insultaron, mientras que otro periodista que desea permanecer en el anonimato sufrió humillaciones de tipo sexual.

 

En noviembre la reportera suiza Caroline Christinaz, del periódico Le Temps, y el reportero francés, Raphaël Krafft, del canal France Culture, fueron detenidos en el sureste de Francia mientras hacían un reportaje de la entrada ilegal de migrantes desde Italia. Viajan en vehículos conducidos por residentes de Briançon, que llevaban a Francia clandestinamente a cuatro migrantes, todos menores, y fueron investigados por “ayudar a la entrada, circulación o presencia ilegal de extranjeros en territorio francés”, cargos que pueden suponer hasta cinco años de cárcel.

 

Christinaz contó que la policía también le pidió su teléfono y sus códigos de acceso y le hizo preguntas sobre su vida privada con el ánimo de calcular sus recursos financieros y la cantidad de una posible multa. Finalmente le hicieron una foto y le tomaron las huellas dactilares.

 

También noviembre, RSF apoyó la campaña de solidaridad con Nadia Daam, periodista francesa de radio y televisión, víctima de amenazas en internet por su crítica a los trolls.

 

El ciberacoso contra Nadia Daam parece haber traspasado los límites virtuales. La periodista escuchó un fuerte golpe en la puerta de su casa en las primeras horas del 2 de noviembre y denunció el incidente a la policía, que lo registró como una "amenaza de violencia criminal".


El incidente parece estar relacionado con las amenazas de muerte y violación, algunas teñidas de racismo, que ha estado recibiendo desde que publicase en Radio Europe 1 un reportaje en que criticaba a los trolls que están detrás del sabotaje de una aplicación "anti-jerk" (=anti capullos) utilizada por mujeres que son víctimas de acoso en la calle. Daam también es reportera de 28 Minutes, un programa transmitido por el canal de televisión franco-alemán Arte.

 

Además de las amenazas, se produjeron intentos de piratear las cuentas de mensajería instantánea y redes sociales de Daam, según Libération. También recibió correos electrónicos informándole de su registro en sitios web pornográficos y pedófilos, con su domicilio particular. Su hija también fue mencionada. Esto significa que Daam también ha sido víctima de doxxing, una práctica por la cual los ciberagresores investigan y publican datos personales de los objetivos de sus campañas de acoso. Se dice que quienes están detrás de esta campaña son usuarios de entre 18 y 25 años del foro JeuxVideo.com, una plataforma conocida por su misoginia y sus excesos.

 

Aproximadamente dos tercios de las periodistas de todo el mundo han sido víctimas de acoso, según un informe de International Women’s Media Foundation (IWMF). La cuarta parte de este hostigamiento tiene lugar en internet.