Etiopia

31.12.2018 00:00

 

Puesto 150

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

Superficie: 1.221.900 km2

Población: 104.957.438 habitantes

Jefe de Estado: Sahle-Work Zewde [desde el 25 de octubre de 2018, en sustitución de Mulatu Teshome

Presidente del Gobierno: Abiy Ahmed [desde el 2 de abril de 2018, en sustitución de Hailemariam Desalegn]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 768

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 49%

Porcentaje de usuarios de Internet: 15,4%

 

 

Coincidiendo con el cambio de Gobierno, en abril, empezaron a notarse en Etiopía nuevos vientos más favorables para las libertades políticas y en especial para la libertad de información, aunque el necesario y prometido cambio legislativo aún no se ha producido. En junio, el nuevo gobierno de Abiy Ahmed, después de levantar el estado de excepción y liberar a algunos periodistas detenidos, ordenó el desbloqueo de 264 sitios web y publicaciones digitales que habían estado parcial o permanentemente silenciadas, durante los últimos años. Se restableció, por ejemplo, la red Oromo Media Network, la televisión por satélite Esat, o digitales de oposición como Zehabesha, entre otros muchos. El posterior cambio de gobierno en octubre, con la única mujer jefe de estado en África, Sahlework Zewde, ha agrandado las expectativas.

 

El año comenzó de forma esperanzadora y enseguida frustrante en Etiopía: en enero, el Gobierno prometió poner en libertad a más de 500 detenidos, activistas y opositores, para propiciar la reconciliación nacional y RSF instó al primer ministro a que incluyera en esta medida a dos periodistas y un bloguero condenados a duras penas de prisión. Todos ellos estaban acusados de terrorismo, aunque el motivo real de sus detenciones fueron artículos de opinión, en los que se criticaba al Gobierno por utilizar la legislación antiterrorista para encarcelar a informadores. Finalmente, en febrero, el Gobierno concedió la libertad a los dos periodistas, Eskinder Nega y Woubshet Taye, que ya llevaban en prisión siete años. La amnistía benefició en toral a 750 presos políticos, pero dos días después de entrar en vigor, el 16 de febrero, se instauró de nuevo el estado de excepción en el país.

 

En marzo, fue expulsado William Davison, corresponsal del periódico británico The Guardian, que llevaba siete años acreditado en Addis-Abeba y además era el presidente de la asociación de prensa extranjera. Los agentes de inmigración le conminaron a abandonar el país de inmediato si no quería ser encarcelado. Davison llevaba meses intentando renovar su acreditación, pero su solicitud era denegada una y otra vez. En sus reportajes, siempre abordaba temas molestos para el Gobierno, como la corrupción y las consecuencias de la instauración del estado de excepción.

 

Poco después, más de cuarenta organizaciones no gubernamentales pidieron al Ejecutivo instaurado en abril el levantamiento del estado de excepción y la libertad de un grupo de presos políticos, entre ellos dos periodistas, que habían sido detenidos junto a líderes de la oposición cuando celebraban la amnistía de 750 presos, anteriormente mencionada. Uno de los periodistas detenidos fue Eskinder Nega, que acababa de ser excarcelado después de cumplir seis años de prisión. La liberación de Nega llegó con la entrada del nuevo Gobierno, que permitió, además, el desbloqueo de cientos de publicaciones digitales y varios canales de televisión.