Eslovaquia

31.12.2018 00:00

 

Puesto 27

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2018 de la Libertad de Prensa

 Superficie: 48.086 km2

Población: 5.439.892  habitantes

Jefe de Estado: Andrej Kiska

Presidente del Gobierno: Peter Pellegrini [desde el 22 de marzo de 2018, en sustitución de Robert Fico]

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 17.605

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 99,6%

Porcentaje de usuarios de Internet: 80,5%

 

 

En Eslovaquia, el asesinato del periodista Ján Kuciak se convierte en un punto de inflexión en las malas relaciones entre el Gobierno y los medios de comunicación.

 

El fin de semana del 24 de febrero de 2018 el periodista de investigación eslovaco Ján Kuciak fue asesinado junto con su pareja. Kuciak, de 27 años, estaba especializado en la cobertura de casos de evasión de impuestos a gran escala para la web de noticias Aktuality.sk. Su último artículo hablaba de la controversia en las relaciones entre el empresario Marián Kočner y varios políticos del país.

 

La mala relación del primer ministro, Robert Fico, con los medios es evidente en los insultos y acusaciones emitidas contra varios periodistas por el político y otros miembros de su partido en los últimos años. Los informadores eslovacos temen que en este ambiente no se haga lo suficiente por resolver el asesinato de Kuciak, que se ha convertido en un momento crítico para el periodismo eslovaco.

 

Los medios de comunicación se encuentran cada vez más en manos de los oligarcas, e incluso la independencia de la cadena pública RTVS ha sido violada por partidos en el Gobierno, con varios programas suspendidos y cambios en los equipos de algunas publicaciones. En marzo, la directiva de la cadena prohibió a sus periodistas llevar distintivos en solidaridad con Kuciak. Los que obviaron la prohibición fueron calificados por el director de RTVS como “revolucionarios”.

 

El 15 de mayo, el grupo policial encargado de la investigación del asesinato de Kuciak y su prometida confiscó el teléfono de la periodista checa Pavla Holcová. Holcová había trabajado con Kuciak en un proyecto de investigación sobre crimen organizado y corrupción. La reportera fue interrogada durante ocho horas y obligada a revelar sus fuentes. Tras negarse, el fiscal ordenó descargar la información de su teléfono móvil. Esta y otras actuaciones llevaron a más de 300 periodistas y editores a hacer públicas sus dudas sobre la independencia de la investigación en una pieza editorial en el diario Spectator en agosto.

 

Entre septiembre y octubre cuatro personas fueron detenidas en relación al asesinato, incluyendo una mujer identificada como Alena S., que solía trabajar para Marián Kočner como traductora. Reporteros Sin Fronteras reclamó de las autoridades que se investigara también el posible rol de Kočner en el entramado.