Camerún

31.12.2017 00:00

 

Puesto 130

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 475.442 km2

Población: 23.439.190 habitantes

Jefe de Estado: Paul Biya

Presidente del Gobierno: Philémon Yang

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 1.374

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 75%

Porcentaje de usuarios de Internet: 25%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La imposición de la censura en las zonas anglófonas del país y la severa condena al corresponsal de Radio France Internationale en Camerún simplemente por informar sobre los ataques de los terroristas islamistas de Boko Haram de hace dos años han marcado los límites de la libertad de información en Camerún durante 2017. Tras la apelación, la última semana de diciembre finalmente salió en libertad.

 

En enero quedaron censurados todos los medios de comunicación, públicos y privados, en las regiones de habla inglesa del país, donde también se produjo el apagón total de internet, para impedir que pudiera haber intercambio de información en torno a las protestas que se sucedían en esas zonas que se consideran marginadas por las instituciones del Estado y el gobierno, que son francófonos. Además, las autoridades también prohibieron la cobertura de esas protestas a los medios tradicionales del resto del país. El presidente del Consejo Nacional de Comunicación advirtió en un comunicado el 20 de enero que cualquier contenido o declaración, en cualquier medio, que fuera favorable a la secesión o sugiriera el federalismo supondría la suspensión del medio o incluso su prohibición permanente.

 

En abril fue finalmente condenado a 10 años de prisión por un tribunal militar el corresponsal de Radio France Internationale, Ahmed Abba, por "blanquear", según la sentencia, un acto terrorista. El periodista, que llevaba ya 20 meses en prisión preventiva, fue condenado además a pagar una multa de 85.000 euros. Abba fue condenado sin que el fiscal, que incluso pidió para él la pena de muerte, presentara ninguna prueba sobre el supuesto delito.

 

Ahmed Abba fue detenido en julio de 2015 tras cubrir ataques del grupo terrorista islamista Boko Haram en el norte del país, a donde llegó acompañando a miembros del ejército. Los primeros siete meses de detención estuvo incomunicado y fue torturado en varias ocasiones. En todas las audiencias que se celebraron posteriormente el tribunal ignoró las peticiones de libertad de sus abogados, a pesar de que presentaron pruebas irrefutables demostrando que en sus trabajos periodísticos jamás había justificado el terrorismo y también de que se había enterado de los hechos a la vez que los militares con los que visitaba precisamente el lugar de los atentados. En la audiencia final Abba fue considerado inocente del cargo de apología del terrorismo, pero culpable de "blanquear" los hechos por no informar a las autoridades de los actos terroristas. El fiscal cambió entonces su petición de pena de muerte por la de cadena perpetua, y el tribunal le condenó finalmente a 10 años en una sentencia que fue recurrida. El veredicto sobre ese recurso se hizo público a finales de diciembre y Abba quedó en libertad, ya que el tribunal redujo su pena a dos años de cárcel que ya había cumplido sobradamente, aunque se mantuvo la elevada multa de 83.000 euros.