Arabia Saudí

31.12.2017 00:00

 

Puesto 168

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 2.149.690 km2

Población:32.275.690 habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Salman bin Abdulaziz Al Saud

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 20.028

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 94,7%

Porcentaje de usuarios de Internet: 73,8%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 3 Periodistas encarcelados
  • 7 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

En Arabia Saudí no existen medios de comunicación independientes. Las autoridades tampoco permiten que existan partidos políticos, sindicatos ni organizaciones de defensa de los derechos humanos. La autocensura es muy fuerte e internet es el único espacio en el que eventualmente circula información independiente. Sin embargo, los pocos internautas que utilizan este medio se enfrentan a serios riesgos por publicar artículos críticos con el régimen. Como a otros profesionales del periodismo, se les vigila de cerca, y si se desvían de la versión oficial del gobierno son procesados y condenados a largas y abusivas penas de prisión, basándose en las leyes contra el terrorismo y la cibercriminalidad.

 

A finales de 2017 al menos diez informadores se encontraban en prisión, la mayoría de ellos acusados de delitos como "blasfemia", "insulto a la religión ", "incitación al caos" o "poner en peligro la unidad nacional", así como el “ataque a la imagen y la reputación del rey y del Estado”. Además, la aplicación de la sharía (ley islámica) como legislación penal del país abre toda una panoplia de castigos para las autoridades, como las condenas a recibir latigazos y los malos tratos a prisioneros. Por todo ello, el rey Salman bin Abdulaziz al Saud figura en la lista de depredadores de la libertad de prensa desde que sucedió en el trono a su hermano Abdullah, en 2015.

 

En enero, un tribunal de Riad condenó al escritor y periodista Nazir Al-Majid a siete años de prisión, a pagar una multa y a no viajar al extranjero durante los siete años siguientes al cumplimiento de su condena. Al-Majid es conocido en Arabia Saudí por expresar opiniones filosóficas liberales y por criticar en sus artículos las políticas del gobierno y la doctrina religiosa imperante. Fue condenado por cargos como desobedecer a las autoridades, participar en manifestaciones en la región de Qatif, criticar al gobierno en sus escritos y estar en contacto con corresponsales de medios de comunicación extranjeros, como Reuters, AFP y CNN. El periodista ha escrito para numerosos periódicos en árabe, entre ellos el diario panárabe Al-Hayat y el diario saudí Al-Sharq.

 

En junio, horas después de que Arabia Saudí, Bahréin, Egipto y Emiratos Árabes Unidos anunciaran que rompían sus relaciones diplomáticas con Catar, las autoridades del reino ordenaron el cierre de la oficina en Riad de Al Jazeera y le retiraron su licencia. La agencia de prensa estatal Saudi Press acusó a la cadena de promover propaganda de grupos terroristas, apoyar a los rebeldes hutíes en Yemen e intentar suscitar división en el reino.

 

Desde entonces, los gobiernos de la región han iniciado una particular ofensiva contra Al Jazeera. Los países que bloquearon a Catar exigieron a este país el cierre de la cadena y de otros medios directa o indirectamente apoyados por el emirato, como Al-Araby Al-Jadeed y Middle East Eye, como una de las 13 condiciones para levantar las sanciones. Además, en Arabia Saudí, expresar algún tipo de apoyo a Catar está considerado como una ofensa al orden público, que puede conllevar elevadas multas y hasta cinco años de prisión.

 

También en junio se cumplieron cinco años del encarcelamiento del bloguero Raif Badawi, uno de los casos más emblemáticos de la difícil situación que viven los informadores en este país. Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia 2015 y Premio RSF a la Libertad de Prensa 2014 en la categoría de internauta, Badawi fue el creador de la página web Liberal Saudi Network, una red de debate online sobre temas de política y sociedad en el reino. El bloguero fue detenido en junio de 2012 acusado de “insultar al islam”, en virtud de la ley de delitos informáticos de 2007. En mayo de 2014 fue condenado a diez años de cárcel, mil latigazos, una elevada multa y la prohibición de viajar al extranjero durante los diez años siguientes al cumplimiento de su condena de cárcel.