Afganistán

31.12.2017 00:00

 

Puesto 120

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 652.225 km2

Población: 34.656.030 habitantes

Jefe de Estado y Presidente del Gobierno: Mohammad Ashraf Ghani Ahmadzai

PIB per cápita (US$ a precios actuales): 561

Tasa de alfabetización en adultos (mayores de 15 años): 38,2%

Porcentaje de usuarios de Internet: 10,6%

 

 

 

 

BARÓMETRO 2017

  • 2 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 7 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

En Afganistán se multiplican los agujeros negros informativos, regiones convertidas en zonas de conflicto donde la libertad de informar brilla por su ausencia, amenazada por grupos de poder locales, incluidos los talibanes, que exigen “neutralidad periodística” a la cobertura informativa que lleven a cabo los profesionales de los medios de comunicación.

 

Los talibanes han protagonizado, además del ISIS, varios atentados a lo largo del año con decenas de muertos, entre los que se encuentran numerosos trabajadores de los medios informativos.

 

Ya en enero, el ataque con un artefacto explosivo contra el edificio del Parlamento, que mató a 38 personas e hirió a otras 80, se saldó con la vida de un cámara y una empleada del canal del propio legislativo.

 

Los atentados del 17 y 31 de mayo recordaron el peligro que amenaza a la prensa en Afganistán. El primero de ellos, la explosión en la que se inmolaron cinco terroristas suicidas en Jalalabad, posteriormente reivindicado por ISIS, mató a los cuatro periodistas: Abdollatif Amiri, Mohammad Amir Khan Shinwari, Naghdi Ghani y Zeinolah Khan Mollakhil. El segundo, la explosión de un camión en el centro de Kabul, mató a 65 personas, entre ellas un informático de Tolo News y a un conductor de la BBC, hiriendo además a una decena de informadores.

 

Las manifestaciones de julio, movimientos de protesta que se incrementaron desde el año anterior, hicieron que se intensificara la tensión entre periodistas, manifestantes y fuerzas de seguridad. Reporteros Sin Fronteras recordó a las autoridades sus compromisos internacionales y constitucionales de respetar la cobertura de estos eventos, pero también alertó a los profesionales de la comunicación afganos de la necesidad de darles un trato profesional.

 

En octubre, individuos armados dispararon contra el director del canal local TV Tanvir, Shir Mohammad Jahesh, y mataron a su guardaespaldas. El periodista ya había recibido con anterioridad amenazas de talibanes y políticos locales.

 

En noviembre, varios individuos armados irrumpieron en la sede en Kabul de Shamshad TV. Uno de los guardias de seguridad resultó muerto y una veintena de personas fueron heridas. Cortaron varias horas la señal del canal. Los talibanes negaron la autoría del ataque.

 

Además, Reporteros Sin Fronteras abrió en marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, su primer Centro para la protección de mujeres periodistas afganas, a cargo de la periodista afgana Farida Nikzad, para combatir las presiones que sufren en el país, del que muchas se ven forzadas a huir.