Yemen

31.12.2015 00:00

 

Puesto 168

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 527.970 km2

Población: 26.180.000 habitantes

Jefe del Estado: Abdurrabo Mansur Hadi

Presidente del Gobierno: Mohamed Salem Ba Sundwa

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 5 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 3 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 
La violencia contra los periodistas ejercida por todas las partes implicadas en el conflicto (fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí, rebeldes hutíes, facciones suníes y militantes de al-Qaeda) ha aumentado desde que las milicias hutíes se hicieron con el control de la capital, Saná, en septiembre de 2014. La grave crisis política y de seguridad ha llevado a un preocupante deterioro de la libertad de información, en 2015: seis periodistas y tres colaboradores de medios de comunicación fueron asesinados o murieron desempañando su trabajo, y 13 periodistas y dos colaboradores de medios o internautas permanecían secuestrados por los hutíes, a finales de año, convirtiendo al país en el segundo más afectado por este fenómeno después de Siria. 
 
El año comenzó con el asesinato de Khaled Al-Washaly, reportero de la cadena de televisión de propiedad hutí Al-Masira, en la provincia de Dhamar. El periodista fue alcanzado por la explosión de una bomba de carretera, aparentemente colocada por el grupo terrorista Al-Qaeda en la Península Arábiga. 
 
En marzo, el conocido periodista y activista de derechos humanos yemení Abdul Karim Mohammed al-Khaiwani, fue asesinado por los tiros efectuados por un hombre desde una motocicleta, en Saná. Ex editor del periódico Al-Shoura, cerrado en 2005, había recibido varias amenazas en los últimos años por su cercanía a los rebeldes hutíes y sus críticas contra el exrégimen yemení. 
 
A pesar de que los rebeldes hutíes son los responsables de la mayor parte de amenazas y actos de violencia contra los periodistas, que han optado por huir de la capital, la mayoría de muertes están relacionadas con los ataques aéreos dirigidos por la coalición liderada por Arabia Saudí contra posiciones rebeldes. Cuatro empleados de la cadena Al-Yemen Al-Youm TV murieron durante los bombardeos de la coalición, en Saná, el 20 de abril. Uno de los fallecidos era Mohamed Rahaj Chamsan, presentador del canal y de la emisora Yemen FM. Al menos diez trabajadores resultaron heridos en el ataque, que iba dirigido contra una base de misiles controlada por los hutíes, cercana a los locales de la cadena, vinculada al expresidente Saleh, quien apoya a los rebeldes. 
 
Dos días después, el 22 de abril, Abdelkarim Nasser Ali Muthanna, director general de la emisora regional Radio Marib, fue asesinado, en Sirwah, en el este de la provincia de Marib, una zona en la que los rebeldes hutíes mantenían duros combates con facciones suníes. Según algunas informaciones, Muthanna había viajado a la zona para cubrir los enfrentamientos.
 
A finales de mayo, Abdallah Qabel, reportero de Yemen Youth TV y Belquees TV, y Youssef Al-Aizari, periodista de Suhail TV, murieron durante un ataque aéreo de la coalición liderada por Arabia Saudí a posiciones de los rebeldes hutíes, en la provincia de Dhamar. Ambos periodistas habían sido secuestrados, el 20 de mayo, en un puesto de control militar después de cubrir una reunión organizada por los miembros de las diferentes facciones que se oponen a los rebeldes en el distrito de Al Hadi, en Dhamar. También durante un ataque de la coalición, perdió la vida Bilal Sharaf Al Deen, cámara de la televisión de Al-Masira, en septiembre, mientras cubría los bombardeos en la barrio de al-Jeraf, en el norte de Saná. 
 
Por otro lado, el secuestro sistemático de periodistas críticos con los hutíes es un indicativo de la determinación de este grupo rebelde de estrechar su poder silenciando a todas las voces opositoras. El 5 de marzo, los rebeldes hutíes secuestraron a dos periodistas que trabajaban para el diario Akhbar Al Yaoum, Abdelwahed Nejjar y Fouad Zaoubyri, en la imprenta y editorial Ashoumwaa. El equipo de impresión, así como el mobiliario, fueron saqueados y requisados.
 
El 6 de abril, Waheed Al-Sufi, editor del diario Al-Arabiya, fue secuestrado de su oficina por personas no identificadas, quienes le preguntaron si trabajaba para el canal de televisión saudí que tiene el mismo nombre. Ese mismo mes, los rebeldes hutíes secuestraron al periodista Jalal Al-Shar’abi frente a su domicilio y a Mohamed Aida, un cámara que trabajaba para la televisión Al-Hurra, mientras se encontraba realizando un reportaje sobre la situación humanitaria y los cortes de energía en la capital. 
 
Nueve periodistas fueron secuestrados, el 9 de junio, durante un ataque de los hutíes a un hotel, en Saná. La mayoría de ellos, trabajaban para un medio de comunicación que apoya al partido rival suní Al-Islah, afiliado a los Hermanos Musulmanes. Por los mismos motivos, fue secuestrado el periodista Salaha Al Qaidi, el 28 de agosto, también en la capital. Según algunas informaciones, fue torturado y trasladado a un lugar de detención ubicado en el barrio de Habra. 
 
Los hutíes también son responsables de numerosos ataques contra la prensa como, por ejemplo, el sufrido durante la cobertura de una manifestación pacífica, el 28 de enero. Más de diez fotógrafos de prensa fueron gravemente golpeados por miembros de un grupo armado vinculado a la principal milicia hutí. La mayoría de las víctimas trabajaban para medios de comunicación extranjeros, entre ellos Reuters, Al-Aalam TV y France 24. Unos desconocidos armados también amenazaron al jefe de la oficina de Al-Jazeera, en Saná.