Venezuela

31.12.2016 00:00

 

Puesto 139

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 916.447 km2

Población: 31.108.083 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Nicolás Maduro Moros

 

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, vuelve a estar presente, un año más, en la lista de Depredadores de la Libertad de Prensa, que publica Reporteros Sin Fronteras, una oscura galería de retratos en la que están presentes 35 jefes de Estado, políticos, líderes religiosos, milicias y organizaciones criminales que censuran, encarcelan, torturan o asesinan a periodistas. Maduro tiene sus propias estrategias para someter a los medios de comunicación: sus amigos han comprado diversos medios de comunicación críticos con el gobierno. Por otra parte, la escasez de papel de prensa, suministro que depende del gobierno, ha hecho imposible la tirada de varios periódicos impresos que se han visto obligados a cerrar.

 

El periodista, y ex jefe de prensa de la Asamblea Nacional venezolana, Ricardo Durán Trujillo, de 45 años, fue asesinado, el 19 de enero, en un intento de robo de su vehículo, en Caracas. Según testigos citados por la Fiscalía, Durán Trujillo, un reconocido militante del chavismo, fue interceptado por tres desconocidos y al resistirse al robo, le dispararon varios tiros. Murió en el acto.

 

El 11 de marzo, el tribunal penal del estado venezolano de Bolívar declaró culpable de difamación e injuria a David Natera Febres, director del diario El Correo del Caroní, y lo condenó a cuatro años de prisión por haber informado de un escándalo de corrupción y extorsión de fondos que implicaba a oficiales del ejército y a la empresa pública Ferrominera Orinoco, en 2013. La investigación permitió entonces detener a varios dirigentes de la empresa, que fueron puestos en libertad posteriormente. El tribunal le impuso una multa de 200.000 bolívares, (17.660 euros), y prohibió al Correo del Caroní publicar cualquier otra información sobre el asunto. El Correo del Caroní, uno de los pocos periódicos independientes venezolanos, ha sufrido diversas acciones en contra desde hace varios años: suspensión de ingresos de publicidad oficial; presión a anunciantes privados para no anunciarse; soborno a vendedores de quioscos, o amenazas de expropiación de los locales del periódico, entre otras.

 

El gobierno venezolano prohibió el acceso a varios corresponsales extranjeros que pretendían cubrir la manifestación, el 1 de septiembre, contra el régimen de Maduro, organizada por partidos de la oposición, en Caracas. En la manifestación hubo numerosos incidentes con los periodistas. Pero las incidencias fueron continuas a lo largo de todo el año, como se detalla a continuación:

 

17 de marzo: El Carabobeño, uno de los diarios más antiguos de Venezuela, anunció la impresión de su última edición, víctima de la escasez de papel registrada desde agosto de 2013 y que afecta la circulación de al menos 46 diarios en 15 estados del país.

 

19 de abril: varios desconocidos rompieron los cristales de las oficinas de Venezolana de Televisión (VTV), cadena pública de Venezuela, en Sucre. A diferencia de los otros ataques, éste suscitó fuertes reacciones de diversos representantes del Gobierno.

 

21 de abril: la Guardia Nacional Bolivariana arremetió contra 13 reporteros cuando cubrían un evento en el que participaban varios diputados en las oficinas del Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo que examinaba la posibilidad de organizar un referéndum revocatorio contra el presidente Maduro. Más tarde, los periodistas tuvieron que huir de un grupo de manifestantes progubernamentales. El vehículo de Osmary Hernández, corresponsal de CNN en español, fue atacado con piedras.

 

2 de junio: mientras que un gran número venezolanos protestaban en las calles de Caracas contra la crisis económica, al menos 19 reporteros fueron agredidos por el ejército nacional, la policía y algunos manifestantes, con un balance de agresiones físicas y verbales, amenazas, robo y destrucción de sus equipos de trabajo.

 

14 de junio: cinco personas atacaron la sede del Correo del Caroní, cuyo director, David Natera Febres fue condenado en marzo a cuatro años de prisión por haber denunciado actos de corrupción en los que estaba implicada una empresa pública.

 

20 de junio: dos individuos en motocicleta lanzaron una granada contra la sede del diario El Aragueño, en Maracay, y arrojaron panfletos con el mensaje: “Digan la Verdad”. El explosivo no detonó.

 

24 de agosto: varios desconocidos dispararon una treintena de veces contra las instalaciones del Diario de Los Andes, en la ciudad de Valera. Sin heridos.

 

30 de agosto: la sede de El Nacional, uno de los principales diarios del país, fue atacada por encapuchados que lanzaron excrementos en llamas y bombas molotov contra la fachada del edificio. Los asaltantes dejaron un panfleto: "¿La marcha del 1S es el inicio del fin?", firmada por “Chama Pueblo en Rebelión”, un grupo que apoya al gobierno chavista y que ya había atacado la sede del diario.

 

El 24 de octubre, cinco agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) -el organismo de espionaje y contraespionaje del gobierno venezolano-, entraron en el apartamento de Melissa Turibbi, presentadora de un programa de televisión en Globovisión. No llevaban autorización ni orden judicial. Los agentes buscaban a la periodista, que no se encontraba en el apartamento. Su hijo y la niñera presenciaron impotentes cómo los agentes registraban y rompían lo que encontraban en el domicilio. Los agentes no encontraron lo que buscaban y poco después abandonaron la casa. 

Especializada en temas políticos, Turibbi se distingue por hablar con franqueza y por sus críticas a la política del gobierno de Nicolás Maduro, en particular en el programa ‘Reportes Estelar’. No es la primera vez que se enfrenta a este tipo de presiones. El 11 de febrero,  sufrió un accidente de coche y perdió el conocimiento. Cuando recuperó la consciencia, agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) la reconocieron y se la llevaron para interrogarla. La trataron con violencia, la insultaron, la esposaron y la acusaron de “resistencia a las autoridades”. Fue puesta en libertad el día siguiente.

 

El 23 de octubre, durante una sesión extraordinaria en la Asamblea Nacional, un grupo armado de chavistas entró por la fuerza en el hemiciclo para interrumpir los debates. Tres periodistas fueron amenazados con armas de fuego; se registraron numerosos robos de equipos –entre ellos, de chalecos antibalas–, y un periodista fue agredido.

La organización local Espacio Público informó de que, el 26 de octubre, se prohibió entrar al país a los periodistas peruanos del canal Televisa, Ricardo Burgos, Leónidas Chávez y Armando Muñoz, así como al fotógrafo argentino de la agencia Associated Press Rodrigo Abd, que iban a cubrir una gran manifestación contra el gobierno. Fueron deportados porque las autoridades consideraron que no tenían un visado de trabajo válido. Reporteros Sin Fronteras ya había denunciado estos métodos la víspera de las protestas masivas del 1 de septiembre.

 

En una carta enviada al gobierno venezolano el 4 de agosto, los Relatores Especiales de Naciones Unidas y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresaron  su gran preocupación por el continuo deterioro de la situación de la libertad de prensa en el país. RSF recuerda que ninguna de las 12 recomendaciones relativas a la libertad de expresión, hechas en 2011 tras el último Examen Periódico Universal (EPU) dedicado a la República Bolivariana de Venezuela, han sido aprobada por el Gobierno.