Uganda

31.12.2016 00:00

 

Puesto 102

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 241.038 km2

Población: 39.032.383 habitantes

efe de Estado y presidente del Gobierno: Yoweri Museveni

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

El acoso a los periodistas en Uganda  aumentó considerablemente durante 2016 tras la tensión creada por el gobierno en las elecciones de febrero. Las detenciones de periodistas fueron numerosas y los intentos de censura se generalizaron. Las autoridades atacan, censuran o amenazan cualquier cobertura que se haga de la oposición y cualquier información que consideren una crítica al Gobierno.

 

Antes de las elecciones de febrero se generalizaron las detenciones, golpes y amenazas contra periodistas. RSF contabilizó hasta 40 incidentes de este tipo en los tres meses anteriores a las elecciones. Como ejemplo,  en febrero, en Abim,  un equipo de la BBC, la corresponsal en Uganda y un cámara, estuvieron retenidos en comisaría varias horas por grabar imágenes de un hospital, donde una enfermera había declarado que llevaba seis años sin ver a un médico por allí.

 

Después de las elecciones continuaron los incidentes: el fotógrafo feelance Isaac Kasamani fue atacado con gas pimienta por la policía para que no pudiera hacer fotos cuando cubría la detención del candidato de la oposición derrotado en las elecciones que había calificado la cita electoral como una farsa.

 

En marzo, fueron detenidos hasta 14 periodistas  por cubrir las actividades de la oposición, varios reporteros del Daily Monitor, del Observer, de Delta TV, la NTV, BBS TV, CBS TV y Salt Radio fueron conducidos a comisaría acusados de "incitar a la violencia", aunque sólo tomaban notas, imágenes y sonido de los acontecimientos frente al domicilio del líder opositor derrotado que quedó en arresto domiciliario.

 

Finalmente el gobierno prohibió, en mayo, que pudiera informarse de cualquier actividad de la oposición, anunciando que se retiraría la licencia de cualquier medio que incumpliera la orden. También fueron bloqueadas las redes sociales en Internet y en la telefonía móvil en cuanto empezó a circular un vídeo en el que el líder opositor se autoproclamaba presidente.

 

En otoño, el acoso contra los periodistas y la prohibición de informar sobre la oposición se hizo particularmente duro contra los periodistas parlamentarios. La portavoz del partido del gobierno advirtió que serían investigados todos los periodistas que informaran de forma negativa de las actividades parlamentarias y se negó la acreditación a varios informadores. También resultó imposible para todos los medios cubrir el regreso al país del opositor derrotado tras un viaje al extranjero.

 

El caso de acoso más llamativo tuvo lugar en noviembre, cuando una periodista del canal Kenya Televisión Network, Joy Doreen Biira, que había viajado a Uganda para cubrir una ceremonia tradicional de boda, fue detenida y acusada de incitación al terrorismo, delito castigado con siete años de prisión, por publicar un reportaje fotográfico en Instagram. Justo después de la boda, que tuvo lugar en Kasese, al oeste del país, se produjo en el mismo lugar un ataque de las fuerzas del gobierno contra el palacio de un rey tribal local. Los enfrentamientos duraron dos días y fueron muy violentos, dejaron al menos 50 muertos. Biira entrevistó a los testigos, fotografió los daños producidos y editó su trabajo para publicarlo en Instagram y Facebook. La policía la detuvo enseguida junto a otros tres parientes. Días después le permitieron volver a Kenia, pero sigue pendiente de que se confirmen o no los cargos de terrorismo contra ella.