Ucrania

31.12.2015 00:00

 

Puesto 129

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 603.700 km2

Población: 45.360.000 habitantes

Jefe del Estado: Petro Poroshenko

Presidente del Gobierno: Arseniy Yatsenyuk

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 2 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 1 Internauta y periodista ciudadano encarcelado
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Las diferentes variantes surgidas de la situación del conflicto con Rusia, además de la inestabilidad política nacional propulsada por el conflicto mediático, minaron fuertemente la libertad de prensa en el país que cerró 2015 con un saldo de dos informadores muertos. Aunque el parlamento ucraniano votó para disolver la Comisión Nacional para la Protección de la Moralidad Pública –una entidad no sujeta a control parlamentario que gozaba de poderes excesivos –, el Gobierno retiró varias licencias de emisión a medios durante el año utilizando excusas como que apoyaban a Rusia, mientras que grupos rebeldes en el país siguieron atacando aquellas estaciones de televisión o periódicos, que consideraron no afines a sus ideales políticos, arrestando, juzgando, o poniendo en libertad a periodistas según su criterio. Kiev también ordenó el encarcelamiento de periodistas en alguna ocasión, acusados de traición, y retiró acreditaciones a periodistas y medios extranjeros, sobre todo rusos, muchos de los cuales también fueron expulsados o deportados del país, prohibiéndoles la entrada durante cinco años en algunos casos. Ucrania también persiguió jurídicamente a periodistas rusos con detenciones, mientras que la difícil situación política en el este del país afectó directamente a equipos de informadores que cubrían el conflicto, siendo en muchos casos el blanco de los ataques. Resultado: un muerto y varios heridos.
 
El fotógrafo ucraniano Serhiy Nikolayev, que trabajaba para el periódico Segodnya, fue herido de muerte por un proyectil de mortero, el 28 de febrero, cerca de Donetsk, durante una reyerta entre fuerzas ucranianas y fuerzas rebeldes. Nikolayev llevaba un chaleco antibalas señalizado con "Prensa". Y Oles Buzina, periodista de la oposición, fue asesinado en el centro de Kiev. La policía dijo estar buscando a los dos individuos enmascarados que dispararon al periodista prorruso desde un coche antes de darse a la fuga. 
 
En enero, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa pidió que se retirara la licencia de emisión a Inter TV por haberse puesto informativamente del lado ruso en la guerra con Ucrania. Yuriy Stets, ministro de Información, anunció una ley que obligará a los medios a respetar la lista ucraniana de personas denominadas "no gratas". En el mismo mes, unos 20 hombres enmascarados atacaron la sede de Kiev de Inter TV, rompiendo ventanas y ensuciando las paredes con grafiti. La policía detuvo a varios de ellos por "gamberrismo" pero fueron puestos en libertad al poco tiempo. 
 
También en enero, la autoproclamada República Popular de Lugansk (RPL) puso en libertad, sin explicaciones, a Serhiy Sakadinsky, director de la web de noticias Politika 2.0, tras mantenerlo detenido durante cinco meses por tener fotos y documentos “sospechosos”. Asimismo, las autoridades de la RPL detuvieron a la joven periodista Maria Varfolomeyeva, que trabajaba para la web de noticias local Svobodny Reporter, mientras tomaba fotos desde un bloque de apartamentos, acusándola de ayudar a las fuerzas armadas ucranianas a mejorar la puntería de la artillería y de espiar para el grupo ultra nacionalista ucraniano Pravy Sektor. La periodista fue interrogada y “sentenciada” a 15 años de prisión por sus captores, que la mantienen encarcelada.
 
Antes de finalizar el mes, el servicio de seguridad ucraniano (SBU) detuvo y expulsó del país a Elisaveta Khramtsova y a Natalia Kalyshyeva, del canal de televisión ruso Lifenews, prohibiéndoles volver durante los próximos cinco años. 
 
En febrero, la Rada –el parlamento ucraniano –, votó para disolver la Comisión Nacional para la Protección de la Moralidad Pública, una entidad creada en 2004 y reforzada en 2011, que no estaba sujeta a control parlamentario y gozaba de poderes excesivos. El parlamentario Igor Artiushenko, miembro del partido en el poder, presentó un proyecto de ley que castigaría con hasta tres años de prisión el “negar o defender públicamente la agresión militar rusa” contra el país. Los reincidentes y los funcionarios serían castigados  con cinco años.
 
El periodista Andrei Zakharchuk, de la agencia rusa de noticias Nevskie Novosti, y el bloguero Ruslan Kotsaba, fueron detenidos a la espera de ser juzgados con cargos de alta traición. Zakharchuk fue puesto en libertad, el día 21 de febrero, como parte de un intercambio de prisioneros entre Ucrania y la RPL. Kotsaba, que fue detenido en conexión con un video de YouTube, se enfrenta a 15 años de cárcel y sigue prisionero.
 
Por otra parte, este mismo mes la Rada anunció que los periodistas que trabajaban para medios rusos serían despojados temporalmente de su acreditación con las entidades estatales del país por “la amenaza que representan para la seguridad del estado”. El Gobierno pidió al servicio de seguridad ucraniano (SBU) que confeccionara una lista de los medios afectados. El día 21, el SBU publicó dicha lista en la que habían 110 medios, e incluía las agencias de noticias Itar TASS y Ria Novosti, además de todos los canales de televisión rusos con la excepción de Dozhd.
 
Un equipo de televisión de la emisora 112 Ukraina TV se vio atacado con proyectiles al parar a grabar un camión que estaba destrozado en una cuneta, en Debaltseve, en la región de Donetsk. El periodista Evhen Kurulenko fue herido levemente mientras que la metralla hirió seriamente al conductor; Y dos periodistas rusos, Elena Makarova, de Pervy Kanal, y Andrey Grigoriev, de NTV, fueron deportados de Ucrania al cubrir una manifestación antigubernamental en Kiev, y no podrán volver durante los próximos cinco años. 
 
Serhiy Nikolayev, fotógrafo ucraniano del periódico Segodnya, falleció tras ser herido gravemente en brazo, pierna y torso, por un proyectil de mortero a las afueras de la aldea de Piski, cerca de Donetsk, y desangrarse. Otros periodistas, incluyendo el fotógrafo Bogdan Rossinsky, también resultaron heridos en el ataque. 
 
En abril, el periodista de la oposición, Oles Buzina, fue asesinado en el centro de Kiev. La policía dijo estar buscando a los dos individuos enmascarados que dispararon al periodista pro-ruso desde un coche antes de darse a la fuga. 
 
En junio, tres miembros de la Rada presentaron un proyecto de ley referente al “método de información durante las operaciones antiterroristas”.  El proyecto incorpora muchas de las provisiones ya existentes en el código criminal y la ley antiterrorista, pero prohibía “la divulgación de la ideología terrorista en todas sus formas” e imponía penas de cárcel, de hasta cinco años, junto con la incautación de bienes y una prohibición temporal de ejercer una profesión. El proyecto también prohíbe ciertos tipos de información referentes a las “operaciones antiterroristas”, como las que se desarrollan en el Este del país. 
 
Alexander Gayuk, reportero local que trabajaba para la agencia de noticias France-Presse, fue herido de metralla en la rodilla mientras la ciudad de Donetsk estaba siendo bombardeada. Y miembros de las ‘fuerzas de seguridad’ de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD) arrestaron a Pavel Kanygin, reportero ruso del periódico moscovita Novaya Gazeta, cuando solicitó la acreditación como periodista en Donetsk. Tras ser golpeado, amenazado e interrogado durante cuatro horas, fue llevado a la frontera con Rusia y liberado. 
 
En julio, Alexandra Cherepnina, corresponsal en Kiev del canal de televisión ruso Pervyi Kanal, fue arrestada y deportada el mismo día por el SBU. Aunque ningún cargo judicial pesa sobre ella tiene prohibido volver al país durante los próximos cinco años. El servicio de seguridad dijo que era culpable de “actividades anti ucranianas destructivas”. Y un juzgado de  Ivano-Frankivsk, amplió dos meses más la detención preventiva del bloguero Ruslan Kotsaba, detenido el 8 de febrero, quien se enfrenta a 15 años de prisión por cargos de alta traición y obstrucción de las actividades de las FFAA ucranianas.
 
En agosto, varios periodistas fueron heridos mientras cubrían los enfrentamientos entre grupos militantes nacionalistas y las fuerzas de seguridad que se produjeron frente al edificio del parlamento en Kiev. El cámara Dmytro Bolshakov, del canal TSN, fue herido de gravedad en una pierna cuando un manifestante lanzó una granada. El periodista independiente Roman Malko también sufrió heridas en ambas piernas, mientras que Antoine Delaunay, fotógrafo independiente que trabajaba para la agencia Associated Press, fue golpeado en la cara por una piedra. Maksym Voloboyev y el cámara Mykola Lebedev, del canal de televisión 5 Kanal TV, también resultaron heridos.