Túnez

31.12.2016 00:00

 

Puesto 96

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 164.150 km2

Población: 11.107.800 habitantes

Jefe del Estado: Beji Caid Essebsi

Presidente del Gobierno: Youssef Chahed [desde agosto de 2016, en sustitución de Habib Essid]

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

El único país de Oriente Medio y Magreb que presenta avances destacables es Túnez, que en 2014 consolidó un proceso de transición a la democracia aprobando una nueva Constitución que consagra la libertad de expresión y de información, poniendo fin a los años de dictadura de Ben Ali. Sin embargo, los periodistas todavía siguen padeciendo múltiples presiones. Aunque ya no hay detenciones arbitrarias o periodistas encarcelados, la acusación por difamación aún se usa a menuda contra aquellos que molestan al Gobierno. Además, la prensa, ahora supuestamente libre, sigue practicando ampliamente la autocensura, y los pocos medios que han tratado de abordar temas delicados han sufrido las presiones de las autoridades.

 

Por otro lado, en virtud de la ley antiterrorista y de blanqueo de dinero, aprobada en 2015, para combatir el yihadismo, algunos periodistas se han enfrentado a acusaciones de “apología del terrorismo”, aunque no fueron causa de ningún proceso judicial. Así, en enero, nueve periodistas del canal nacional tunecino El Wataniya 1 fueron llamados a declarar ante la policía antiterrorista por haber emitido una información, el 14 de noviembre, en la que se podía ver la cabeza cortada de un joven pastor, de 16 años. El adolescente había sido capturado por una célula del grupo yihadista local Okba bin Nefa, en las montañas próximas a la frontera con Argelia, junto a otro pastor de 14 años al que obligaron a llevar la cabeza a su familia en la localidad de Sidi Bouzid como aviso para quienes colaboraban con la Policía. La imagen de la familia entregando la cabeza a las fuerzas de seguridad fue transmitida en un boletín de la cadena. Si el proceso hubiese prosperado, los periodistas se enfrentarían a penas de hasta cinco años de prisión, según lo previsto en el artículo 31 de la citada ley.

 

También sorprendió el discurso del presidente Beji Caid Essebsi, el 22 de enero, tras decretar el toque de queda en todo el país a causa de una serie de protestas populares que se tornaron violentas por la supuesta intromisión de movimientos salafistas radicales y grupos de extrema derecha afines a la derrocada dictadura. En sus declaraciones, Essebsi criticó el comportamiento de algunos periodistas y medios de comunicación, asegurando que “habían participado en el empeoramiento de la crisis en lugar de llamar a la calma”.

 

El 4 de abril, la web de noticias Inkyfada fue objeto de un ciberataque horas después de publicar un reportaje sobre los Papeles de Panamá en los que se mencionaba al político tunecino Mohsen Marzouk. Debido al ataque, Inkyfada se vio obligada a cerrar la web hasta garantizar la seguridad de sus servidores. Además, Marzouk, ex ministro de Asuntos Políticos y ex miembro del partido gobernante, Nidaa Tunis, presentó una denuncia por difamación contra la web.

 

Por último, con motivo de la celebración de la Jornada nacional para la protección de los periodistas, varias organizaciones de derechos humanos, incluida RSF, volvieron a hacer un llamamiento al Gobierno tunecino y las autoridades libias para que hiciesen todo los posible para aclarar la situación de los periodistas Sofiane Chourabi y Nadhir Guetari, desaparecidos en Libia, el 8 de septiembre 2014.