Sudán

31.12.2016 00:00

 

Puesto 174

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.882.000 km2

Población: 40.234.882 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Field Marshall Omar Hassan Ahmed Al Bashir

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La censura, las detenciones de periodistas y el acoso y la asfixia económica de los medios es la relación habitual del gobierno de Jartun con la información desde hace años. Su presidente, Omar al Bashir, está en la lista de Depredadores de la libertad de información de RSF desde hace 27 años, los mismos que lleva en el poder. Desde septiembre de 2013 el régimen mantiene encarcelado a Mohamed Ali Mahamado, del diario Al Akhbar.

 

Durante todo el año se sucedieron las detenciones e interrogatorios de periodistas por parte de los servicios de seguridad, siempre de modo arbitrario y sin acusaciones, que acaban con largas permanencias en la cárcel, confiscación de los equipos, prohibiciones para viajar al extranjero o nuevas detenciones unos días después. Fue el caso del periodista Ibrahim Bagal Siraj, encarcelado durante 55 días a principios de año y vuelto a detener una y otra vez. 

 

Otra táctica de acoso a los periodistas es prohibirles trabajar, como hizo, en mayo, el Consejo nacional de Prensa a 15 periodistas de diferentes medios, a unos por trabajar sin licencia, a otros por inconcretos "delitos informáticos", y a otros por haber sido detenidos alguna vez. Los directores de los medios despidieron a los 15 periodistas al recibir las cartas de prohibición del Consejo. 

 

Además, en la primavera los servicios de seguridad pusieron en práctica una modalidad de censura expeditiva, sin ningún tipo de control administrativo o judicial, consistente en el secuestro y confiscación de las tiradas completas de los periódicos. En marzo y abril, la policía se incautó de varias tiradas de los periódicos Al-AyamAl-MustaquillaAl-Saiha, y  Al-Taghyeer. De esta forma no sólo se censura a los periódicos, que esos días reflejaban el fracaso de las conversaciones de paz entre el gobierno, la oposición y los grupos rebeldes y también las manifestaciones de protesta que se sucedían por todo el país, sino que además se asfixia a los medios económicamente.

 

En octubre y noviembre, hubo una nueva oleada de secuestros de tiradas de periódicos, la primera coincidiendo con las informaciones que se daban sobre la huelga en 46 hospitales de todo el país, organizada para protestar por la violencia de los servicios de inteligencia que habían golpeado a varios médicos. Los periódicos secuestrados, en octubre, fueron El-Sayha, El Jareeda, Al WatanAl-Taghyeer, que ya se vio obligado a cerrar temporalmente en verano y a despedir a la mayoría de su plantilla por las pérdidas económicas. Las web y diarios digitales fueron advertidos por teléfono de que informar de la huelga era una línea roja. Los secuestros de esos mismos periódicos, en noviembre, fueron por las informaciones sobre las manifestaciones masivas contra las subidas de precios de la energía. Tres periodistas de los mismos medios fueron detenidos y golpeados por los agentes de los servicios secretos que les confiscaron sus teléfonos y equipos.

 

Internet y las comunicaciones móviles también sufrieron apagones y ralentizaciones ya que el gobierno intenta evitar que los ciudadanos se organicen a través de las redes sociales.