Somalia

31.12.2016 00:00

 

Puesto 167

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 637.700 km2

Población: 10.787.104 habitantes

Jefe del Estado: Hassan Sheikh Mohamud [próximas elecciones: finales de noviembre]

Presidente del Gobierno: Omar Abdirashid Ali Sharmarke [próximas elecciones: finales de noviembre]

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 2 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 2 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

 Dos periodistas asesinados, un periodista encarcelado desde 2014, decenas de periodistas detenidos a lo largo del año y varios medios cerrados por orden del gobierno, es el balance escueto del año en Somalia, el país de África más peligroso y complicado para los periodistas después de Eritrea. El ministro de Educación llegó a decir este año que librarían el país de los "piratas de la pluma" igual que lo libraron de los señores de la guerra.

 

En el país opera el grupo islamista somalí Al Shabab, en la lista de Depredadores de la libertad de prensa de RSF desde hace ocho años. Aunque ya sólo ocupa algunos territorios del sur del país sigue siendo el mayor peligro para periodistas y medios sobre todo en la capital, Mogadiscio. Cualquier informador que critique sus ataques o simplemente informe sobre ellos es amenazado de muerte. En los últimos ocho años han asesinado a decenas de periodistas.

 

Por su parte, el gobierno de Somalia tampoco se distingue por su apoyo a la libertad de información. Acusa de colaboración con el terrorismo a los periodistas que pretenden informar sobre los ataques en el sur, y de sedición a los que informan de algo sobre la autoproclamada república de Somalilandia, y nunca investiga los frecuentes asesinatos de periodistas, que quedan siempre impunes.

 

El gobierno de Somalilandia también amenaza a los informadores en su territorio, por lo que el periodismo en Somalia siempre está en medio de al menos tres fuegos cruzados.

 

El primer asesinato del año fue en junio, cuando Segal Salad Osman, productora y presentadora de Radio Mogadiscio, fue abatida a tiros cerca de la Universidad en la capital. No hubo reivindicaciones, pero su familia señaló al grupo islamista Al Shabbad.

 

El asesinato del periodista Abdiaziz Mohamed Alí, editor del informativo matinal de Radio Shabelle, se produjo en septiembre cuando dos individuos dispararon contra él desde una motocicleta, un estilo de "ejecución" típica de Al Shabaad. El periodista iba a visitar a sus padres después del informativo. Diez periodistas del grupo Shabelle han sido asesinados por Al Shabbad en los últimos diez años.

 

Todo el año estuvo plagado  de incidentes de diversa gravedad: En febrero, los guardaespaldas del ministro de salud del autoproclamado estado de Somalilandia saquearon las oficinas del canal de televisión Somali Channel, en Buuhoodle, porque la cadena se había negado a no informar sobre la dimisión del jefe de gabinete del ministro.

 

En marzo, fueron suspendidos dos periódicos locales de Somalilandia, y en abril, fue detenido el periodista Mohamed Omar Jaray por entrevistar a los vecinos que prefirieron cantar el himno nacional de Somalia en lugar del de Somalilandia.

 

En mayo, fue detenido el periodista freelance Said Mohamud Gahayr y encarcelado dos meses acusado de sedición e insurrección después de publicar en las redes sociales un artículo sobre el caso de corrupción en el que está implicado el ministro de educación.

 

En junio, la policía cerró los estudios de Radio Daljir, la emisora líder de Puntlandia, en el noreste. En la orden de cierre no se recogía ningún motivo, pero el director explicó que fue por la entrevista de la semana anterior al ex gobernador de la provincia. El ministro de información había prohibido poco antes entrevistar a políticos de la oposición.

 

También en junio, fueron detenidos el director y el editor del periódico Foore cuando cubrían el acuerdo entre el gobierno de la autoproclamada Somalilandia y una empresa para la gestión del puerto de Bebera. El gobierno les acusó de propaganda subversiva y sedición.

 

El septiembre, fue agredido gravemente Khadar Abdi Asan, periodista freelace que trabaja para el Canal Somalí de TV, en Hargeisa, capital de Somalilandia. Un grupo de hombres le dieron una salvaje paliza advirtiéndole que dejara de hacer reportajes de investigación sobre Muse Bihi Abdi, jefe del partido gobernante.

 

En octubre, fueron detenidos por los servicios secretos somalíes el corresponsal de Al Yazira, Hamza Mohamed, y dos cámaras que le acompañaban cuando regresaban a la capital por intentar entrevistar a líderes del grupo islamista Al Shabaab.

 

También en octubre, se produjo una redada policial en el diario Xog Ogaal y su editor fue detenido varios días después de que el periódico, de los más importantes de Somalia, publicara las imágenes de la masacre de civiles causada por Al-Shabaab en la región de Hiran, escenario de enfrentamientos durante todo el año.