Somalia

31.12.2015 00:00

 

Puesto 172

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 637.660 km2

Población: 10.500.000 habitantes

Jefe del Estado: Hassan Sheik Mohamud

Presidente del Gobierno: Omar Abdirashid Ali Sharmarke

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 2 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Medios y periodistas siguen atrapados en Somalia en la oscuridad de los asesinatos de periodistas y el cierre de medios sin que se observe ninguna mejoría para la libertad de información en el país más peligroso de África para ejercer el periodismo y donde la milicia islamista de Al Sahabab sigue ejercitando su violencia. El Gobierno ha seguido practicando el cierre de los medios de comunicación que le resultan molestos, la detención de los periodistas que se empeñan en seguir informando y la indiferencia absoluta sobre los asesinatos de periodistas que siguen practicándose en el país, 37 en los últimos 5 años, tres este año, aunque en uno de los casos aún no está acreditado oficialmente que fuera debido a su profesión.
 
En marzo, fue asesinado Daud Ali Omar, de Radio Baidoa. En septiembre, el periodista Abdullahi Ali Hussein fue asesinado a tiros en Mogadiscio por hombres armados que lo siguieron cuando salía de una mezquita. Hussein, director de la edición en inglés del digital Waagasucub, frecuentemente amenazado por su cobertura sobre el terrorismo y la corrupción, estaba recibiendo amenazas telefónicas desde la semana anterior. Y en diciembre fue asesinada la periodista de la radiotelevisión nacional somalí Hindia Mohamed. Una bomba colocada en su coche le provocó heridas de gravedad y murió horas más tarde en el hospital Madina de Mogadiscio. El marido de Mohamed, Liban Ali Nur, que también trabajó para la televisión nacional, fue asesinado en un atentado suicida hace tres años, en septiembre de 2012, en un restaurante de Mogadiscio frecuentado por trabajadores de los medios. De todos los asesinatos es sospechoso el grupo islámico Al Shabaab, aunque no se conoce que se haya abierto ninguna investigación.
 
En enero, fueron detenidos tres periodistas de Radio Risaala, que fue cerrada, por emitir una entrevista en la que se habló de un posible caso de ébola. Un día más tarde, otros dos periodistas de Radio Goobjoog, también fueron detenidos por informar sobre un ataque suicida en Mogadiscio en el que murieron cinco personas. 
 
En marzo, tres periodistas de Radio Shabelle, varias veces cerrada a lo largo del año, fueron condenados a penas de prisión y elevadas multas. Un tribunal de Benadir les consideró culpables de publicar información falsa, exagerada o tendenciosa. Los periodistas estaban en prisión preventiva desde agosto de 2014, y la pena se da por cumplida, a falta de pagar las multas. La más abultada se impuso al propietario de la emisora (más de 9.000 euros), que también estuvo tres meses en prisión preventiva, aunque en el juicio fue absuelto de instigar a la delincuencia. Sin embargo, el editor de Radio Shabelle, Mohamed Bashir Hashi, continúa en prisión, desde septiembre de 2014, acusado de “alta traición” y de “insurrección armada contra los poderes del Estado”, delitos penados con la muerte. Hashi ya fue condenado a seis meses de cárcel, en 2013, por entrevistar a una mujer periodista que, a su vez, fue condenada a seis meses por difamación por denunciar haber sido violada. 
 
En abril, fueron cerradas de nuevo Radio Shabelle y Sky FM, y hubo nuevas detenciones de periodistas, después de que la emisora emitiera la grabación del portavoz del grupo islamista Al-Shabaab en la que reivindicaban la matanza de estudiantes en la universidad Garissa, en Kenia. El gobierno somalí prohibió verbalmente el año anterior difundir declaraciones de Al-Shabaab, aunque nunca ha ratificado esa prohibición en una orden por escrito. 
 
En octubre, fueron cerrados por orden del gobierno los estudios en Mogadiscio de Universal TV, que tiene su sede en Londres, y dos de sus periodistas detenidos durante una semana, después de la emisión de un programa, muy popular en el país, en el que dos parlamentarios comentaron las posibilidades de una moción de censura contra el Gobierno y la presencia de tropas etíopes en Somalia. Los estudios siguen cerrados.