Ruanda

31.12.2016 00:00

 

Puesto 161

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 26.338 km2

Población: 11.609.666 habitantes

Jefe del Estado: Paul Kagame

Presidente del Gobierno: Anastase Murekezi

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

El presidente de Ruanda, Paul Kagame, está en la lista de Depredadores de la información de RSF desde hace 16 años, los mismos que lleva de presidente. Desde que ascendió al poder utiliza el recuerdo del genocidio de 1994 como receta universal para justificar el estricto y asfixiante control de medios y periodistas. En sus años de mandato ocho periodistas han sido asesinados o desaparecidos, otros ocho fueron agredidos brutalmente, once condenados a largas penas de prisión y 33 se han visto obligados a exiliarse. Hay serias sospechas de su implicación directa en el asesinato, en 2010, del jefe de redacción del semanario Umuvugizi,  Jean-Léonard Rugambage, que investigaba a los servicios secretos. Durante 2016 la situación de vigilancia sobre medios y periodistas no ha mejorado.

 

En enero, fue detenido John William Ntwali, director del digital Ireme, y acusado falsamente de violar a una menor para intimidarle debido a sus informaciones críticas con el gobierno. El periodista estuvo detenido 13 días y fue puesto en libertad, cuando el caso fue sobreseído al comprobar el fiscal que la presunta víctima, detenida a la vez que el periodista, era una mujer adulta y que las relaciones que mantenían eran consentidas. El digital Ireme, que el gobierno bloquea con frecuencia, publica a menudo historias de corrupción del gobierno. En concreto, antes de su detención, se publicó un reportaje relatando la muerte sospechosa en accidente de tráfico de un ex funcionario del partido gobernante sobre el que su familia insiste que no fue un accidente.

 

Durante todo el año periódicos y emisoras estuvieron vigilados estrechamente por la policía que nunca cesa en su acoso. El periódico East África fue ocupado directamente por la policía, en febrero. Se llevó los ordenadores y discos duros de dos periodistas y detuvo e interrogó varias horas a un reportero encargado de cubrir temas políticos.