República Democrática del Congo

31.12.2016 00:00

 

Puesto 152

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 2.345.000 km2

Población: 77.266.814 habitantes

Jefe del Estado: Joseph Kabila

Presidente del Gobierno: Augustin Matata Ponyo Mapon

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 1 Periodista asesinado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Cierres de medios arbitrarios, frecuentes detenciones de periodistas, continuas amenazas y palizas a los redactores que quedan impunes. En ese clima de acoso asfixiante desde el poder se produjo, en noviembre, el asesinato de un periodista de la televisión nacional, al parecer a manos de la policía. Fue uno más de los, al menos 8 asesinatos de periodistas, efectuados en la República Democrática del Congo bajo la presidencia de Joseph Kabila, en la lista de depredadores de la información de RSF desde 2001. Pese a que su segundo mandato acababa en diciembre de 2016 y no puede ser reelegido, ha pospuesto las siguientes elecciones presidenciales dos años más, hasta diciembre de 2018.

 

En enero, el ministerio de Comunicación cerró dos canales de televisión en la provincia de Katanga, Nyota TV y RTV Mapendo, por no pagar la cuota anual de la licencia de emisión a pesar de que los responsables de los medios, propiedad de un antiguo colaborador del presidente Kabila pero que había abandonado el partido gobernante, tenían las facturas de haber pagado selladas por el banco.

 

Otra emisora, La Voix du Katanga, fue cerrada, en marzo, de nuevo con la excusa del impago de la licencia, lo que negaron sus responsables. Esta emisora, como las otras dos cerradas, se oponía a los intentos del presidente Joseph Kabila de presentarse a un tercer mandato en contra de lo que dice la ley. Y por el mismo motivo fue cerrada en Bukavu, en Kivu del Sur, Radio FM Iriba, unos meses más tarde.

 

En febrero, comenzaron los cortes de señal de la emisora Radio Francia Internacional, habituales durante todo el año anterior y frecuentes a lo largo de 2016, coincidiendo con una jornada de protesta ciudadana organizada por los partidos de la oposición.

 

En marzo, fue detenido el periodista Mapenso King, de la emisora La Voix de Rutshuru, acusado de difundir información falsa por informar de la presencia en la zona del grupo armado Mai-Mai. King se negó a retractarse insistiendo en que la información estaba comprobada y verificada, y entonces fue trasladado a Goma, una situación difícil ya que los encarcelados dependen de sus familias para comer y abrigarse. Como resultado las demás emisoras de la zona dejaron de informar de las actividades del ejército y los grupos armados.

 

El mismo mes, un oficial del ejército amenazó reiteradamente de muerte al periodista Maghaniryo L'Katé, director de RTVE Graben, en Kandisi, en la frontera con Uganda, que había informado sobre un fraude en la aduana cometido por una unidad del ejército. Las amenazas se produjeron ante una docena de testigos, que escucharon cómo aseguraron que le matarían "como mataron a Zongo" (periodista asesinado en 1998, cuando investigaba el asesinato del chofer del hermano del entonces presidente Campaoré).

 

En abril, fue brutalmente agredido por varios agentes de inteligencia el periodista Badylon Kawanda, de Radio Tomisa, en la ciudad de Kikwit.   Kawanda había acudido a la oficina de seguridad para preguntar por un suceso, un enfrentamiento entre un taxista y un empleado del transporte de mercancías, pero nada más dar su nombre fue apaleado por los agentes que también destrozaron su equipo.

 

En mayo, se produjeron dos nuevas detenciones de periodistas y el ataque a dos emisoras de radio en Sud-Kivu por parte del ejército después de que dieran la noticia de que las fuerzas armadas estaban implicadas en un asesinato.

 

En septiembre, durante las manifestaciones en Kinshasa, en las que se produjeron varias víctimas mortales en los graves disturbios- en los que fueron asaltados edificios públicos, escuelas y sedes de partidos-, al menos una decena de periodistas fueron agredidos, atacados y detenidos por las fuerzas de seguridad cuando cubrían los acontecimientos. Fue el caso de los enviados especiales de Radio France Internacional, la Agencia France Press y TV5, y de los redactores presentes en los disturbios de los medios locales Canal Congo Tv, el periódico La Prospérité y la revista Tokomi wapi. La mayoría de los periodistas agredidos estuvieron en manos de la policía 72 horas y en todos los casos se destrozaron o confiscaron los equipos y cámaras de los periodistas.

 

En octubre, fue detenida y torturada una periodista de radio Ngoma es Amani, en Kivu del Sur, acusada por el ejército de haber reunido en el estudio de radio a varios miembros de la oposición.

 

En este mes se consiguió finalmente la libertad del técnico de radio ruandés Egide Mwemero, de la Radio Pública Africana, que había sido detenido ilegalmente un año antes, en Uvira, una ciudad cercana a la frontera con Burundi, acusado de espionaje. Lo que hacía Mwemero cuando fue detenido era prestar asistencia técnica a los compañeros de una emisora local.

 

Noviembre fue un mes negro para los periodistas en la RDC: el 15 de noviembre Marcel Lubala, periodista de la televisión nacional, fue asesinado por miembros de la policía según testigos.

 

Además dos periodistas fueron detenidos durante un día por difundir una entrevista con el opositor Moisés Katumbi, aunque sólo hablaba en ella de fútbol. Y coincidiendo con la visita al país de miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, fueron silenciadas varios días todas las emisoras internacionales que emiten en la RDC, incluida la emisora de la ONU, Radio Okapi. El ministerio de Comunicación dictó una orden que restringe drásticamente la capacidad de los medios extranjeros, a los que el gobierno de la RDC considera cajas de resonancia de la oposición.  El periódico Kisangani News también fue prohibido.

 

En diciembre, la fecha oficial del fin del mandado de Kabila, se suspendió Internet, se prohibieron los principales programas políticos de los medios, la policía irrumpió en varias redacciones maltratando a los periodistas y saqueando los equipos, y se interfirió la señal de televisión constantemente. Las empresas de telecomunicación fueron advertidas que si no bloqueaban el acceso a las redes perderían su licencia.