Polonia

31.12.2016 00:00

 

Puesto 47

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 311.888 km2

Población: 37.999.494 habitantes

Jefe de Estado: Andrzej Duda

Presidente del Gobierno: Beata Szydlo

 

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

El deterioro de la situación de la libertad de prensa en Polonia se hizo latente en 2016 tras la adopción de la nueva ley de prensa, a finales de 2015, y la caída de casi 30 puestos en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras. La organización pidió en varias ocasiones la derogación de la nueva legislación que, a semejanza del camino emprendido por Hungría, suponía una seria violación de los derechos fundamentales por parte de dos Estados miembros de la Unión Europea.

 

En enero, RSF pidió a la Comisión Europea la aplicación del procedimiento, creado en 2014, para aquellos estados miembros que amenazasen los “valores fundamentales europeos”  y que puede conllevar la retirada del derecho a voto en el Consejo Europeo.

 

En mayo, ante el pronunciamiento previsto de la Comisión Europea sobre la situación del Estado de derecho en Polonia, RSF volvió a recordar la necesidad de condenar la injerencia del gobierno polaco en los medios de comunicación del país a través de una ley que permitía al ministro de Hacienda contratar y despedir a los directivos de la radio y televisión estatales.

 

De hecho, durante la primavera de 2016, unos 150 periodistas fueron despedidos, obligados a renunciar o forzados a aceptar puestos de menor rango, y alrededor de 100 periodistas que trabajaban en medios públicos locales se vieron afectados por una ola de despidos y bajas voluntarias.

En junio, el gobierno polaco anunció la decisión de aplazar la adopción de la ley que permitía al Gobierno rescindir los contratos de todos los empleados de los medios estatales. El Gobierno redactó entonces una nueva ley cuya aplicación quedó pospuesta por las presiones nacionales e internacionales, incluido el Consejo de Europa, que catalogó al nuevo texto como una posible amenaza a la independencia y la libertad editorial de los medios de comunicación polacos.

 

En octubre, expiraba el plazo dado por la UE a Polonia para modificar sus polémicas reformas del sistema judicial y RSF volvió a pedir la aplicación del artículo 7 del Tratado de la Unión Europea que contemplaba la suspensión de determinados derechos de un Estado Miembro en caso de "violación grave por un Estado miembro de los valores fundamentales de la UE”.

Ya en diciembre, las protestas contra la intención del partido en el Gobierno, Ley y Justicia (PiS), de limitar el acceso de los medios al Parlamento, concentraron a miembros de la oposición y de la sociedad civil. Entre ellos, el Comité para la Defensa de la Democracia (KOD), que reunió a cientos de personas frente al Parlamento reclamando medios libres. La nueva regulación permitiría exclusivamente a cinco canales aprobados oficialmente tener acceso con sus cámaras al Parlamento para grabar los debates.