Omán

31.12.2016 00:00

 

Puesto 125

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 309.500 km2

Población: 4.490.541 habitantes

Jefe de Estado y presidente del Gobierno: Qaboos bin Said

 

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 1 Internauta y periodista ciudadano encarcelado
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

La censura y la obstrucción a la libertad de información son muy habituales en el sultanato de Omán, donde los servicios de seguridad tienen como objetivo a periodistas, defensores de los derechos humanos y activistas online. Cualquier crítica contra el Gobierno es recibida con procesos judiciales que pueden acabar en largas penas de prisión y cierres de medios de comunicación.

 

El periodista y escritor omaní Sulaiman Al Moamari fue detenido por agentes de los servicios de inteligencia, el 28 de abril, y puesto en régimen de aislamiento sin que las autoridades ofreciesen ninguna razón oficial. En el momento de su detención, Al Moamari dirigía la sección de cultura de la radio nacional y gozaba de una gran popularidad entre los oyentes por sus programas, sus escritos y sus puntos de vista pro democráticos, que claramente molestaban a las autoridades.

 

A finales de julio, Almoatasem Al-Bahlani, periodista de la revista online Al-Falq, fue puesto en libertad tras permanecer dos días detenido después de haber publicado unos comentarios en Twitter críticos con el sistema judicial de Omán y el Gobierno, aunque las razones oficiales de su detención no se hicieron públicas.

 

El 26 de diciembre, un tribunal de apelación de Muscat confirmó las penas de prisión para Ibrahim al-Maamari y Youssef al-Haj, director y redactor jefe del diario Azamn, el principal periódico de oposición del país, aunque redujo la duración a seis meses y un año, respectivamente. Ambos periodistas habían sido condenados, en septiembre, a tres años de cárcel por “socavar el prestigio del Estado y mal uso de Internet”.

Además, el tribunal de apelación anuló la condena de un tercer periodista del mismo diario, Zaher al-Abri, al que se había impuesto una pena de cárcel de un año en el primer juicio, y revocó la prohibición que pesaba contra Azamn, que fue cerrado, el 10 de agosto, por orden de las autoridades, una decisión que fue inmediatamente confirmada por la Justicia.

Los tres periodistas fueron detenidos entre finales de julio y principios de agosto a raíz de la publicación, el 26 de julio, de un artículo que informaba sobre la presunta corrupción del Gobierno y las presiones sobre los jueces para otorgar privilegios a personas influyentes. Juzgados y condenados, en septiembre, fueron puestos en libertad provisional, en octubre, a la espera de la sentencia del tribunal de apelación.