México

31.12.2015 00:00

 

Puesto 148

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.958.200 km2

Población: 125.400.000 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Enrique Peña Nieto

 

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 3 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Aunque México no sea escenario de un conflicto armado en los últimos años se ha convertido en uno de los países más peligrosos del mundo para realizar información, ocupando el primer puesto a la cabeza de Latinoamérica en este sentido. Ocho fueron los periodistas asesinados en 2015- en cinco casos aún se desconoce la razón de su muerte- de ellos, tres en Veracruz y Oaxaca, que, junto con Guerrero, se encuentran entre los estados más mortíferos para los informadores. El nivel de inseguridad es muy alto debido a la presencia de numerosos cárteles y a la corrupción de funcionarios locales. Pero la violencia no se limita a estos Estados, y, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el 89% de los crímenes contra periodistas permanecen impunes. Numerosos informadores fueron secuestrados o tuvieron que exiliarse del país por amenazas de muerte.
 
El 2 de enero, desapareció Moisés Sánchez Cerezo, director del diario La Unión de Medellín, secuestrado por un grupo armado y cuyo asesinato se confirmó, el 5 de febrero, con pruebas de ADN. Abel Manuel Bautista Raymundo, director y fundador de Radio Spacio 96.1, de FM, y fundador de la Asociacion de Radios Comunitarias “Vara 7”, fue asesinado, el 14 de abril, tras salir de la emisora. Su automóvil fue asaltado por tres individuos no identificados quienes lo asesinaron.  El 4 de mayo fue asesinado Armando Saldaña Morales, corresponsal de la radio La Ke Buena 100.9 FM (Veracruz) y presentador del programa político “La Grilla Punto y Debate”. Su cuerpo fue encontrado con señales de tortura en San José Cosolapa (Oaxaca).
 
La semana del 26 de junio al 6 de julio, se produjeron otros tres asesinatos de periodistas. El 26 de junio, fue encontraron degollado, en Comofort (Guanajuato), el cadáver de Gerardo Nieto Álvarez, director de la publicación local El Tábano. La justicia descartó de inmediato que el crimen estuviera relacionado con su profesión, lo que rechazaron personas cercanas al mismo; Filadelfo Sánchez Sarmiento fue asesinado por dos hombres, el 2 de julio, cuando salía de la emisora La Favorita 103.3 FM en Miahuatlán (Oaxaca), donde dirigía un informativo. Al parecer, ya había recibido varias amenazas de muerte por gente cercana al alcalde de la ciudad. El mismo día, encontraron el cuerpo de Juan Mendoza Delgado en una morgue de Veracruz; supuestamente un automóvil lo había arrollado. El periodista dirigía una web informativa en Medellín de Bravo y había desaparecido el día anterior. Su muerte ocurrió días después de que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, hiciera duras críticas, acusaciones y advertencias a los periodistas. Acusó a los informadores de tener vínculos con el crimen organizado, los amenazó y les aconsejo que “se portaran bien”.
 
Sin duda uno de los crímenes que provocó mayor conmoción, fue el de Rubén Espinosa Becerril, asesinado en México DF. El fotoperiodista, que había recibido amenazas de muerte en Veracruz, huyó de esta ciudad, a inicios de junio, para refugiarse en la capital mexicana. Fotorreportero de AVC Noticias de Veracruz, de la revista de investigación Proceso y de la agencia fotográfica Cuarto Oscuro, desapareció el 31 de julio. El 2 de agosto, la policía encontró su cuerpo junto con el de cuatro mujeres en un apartamento de DF. El fotoperiodista había sido torturado antes de morir.
 
Por otra parte, Bernardo Javier Cano Torres, conductor del programa “Hora Cero” de ABC Radio 93.9FM, en Iguala (Guerrero), fue secuestrado, el 7 de mayo, junto con otras personas. Cano Torres desapareció en la carretera Teloloapan-Iguala cuando regresaba a su casa. Las autoridades de Guerrero confirmaron su secuestro. El periodista fue liberado, mediante rescate, 19 días después.
 
En medio de esta tensa situación otros informadores fueron víctimas de amenazas. El 29 de enero, El Heraldo de Córdoba fue atacado con bombas molotov. Y Patricia Iveth Morales Ortiz, fotógrafa de la Agencia Imagen del Golfo y Verónica Huerta, colaboradora de AVC Noticias, de Veracruz, fueron amenazadas por teléfono por el crimen organizado. Algunos periodistas se vieron obligados a exiliarse con sus familias. Es el caso de Enrique Juárez, jefe de redacción del diario El Mañana, en Matamoros, quien fue secuestrado y agredido por un grupo armado durante varias horas, el 4 de febrero. El periodista radiofónico Moisés Villeda Rodríguez, también huyó de Ciudad Juárez y pidió asilo en Estados Unidos. Villeda Rodríguez, colaborador del diario El Mexicano, había sido nominado por el Foro de Periodistas de Chihuahua al premio Estatal de Periodismo José Vasconcelos 2014, por su reportaje “Infame pobreza contra la ofensiva opulencia”, en el que denunciaba la corrupción en la que se encuentran implicados diversos grupos de poder, el Gobierno y narcotraficantes. 
 
Las autoridades confiscaron, en abril, el equipo de transmisión de diversas radios comunitarias. Estas radios a menudo carecen de una frecuencia legal en el país y padecen constantemente presiones de las autoridades. Natividad Ambrosio, conductora del programa “Hora Cero”, denunció que durante la campaña electoral por la presidencia del Estado, el programa se había visto obligado a pasar de la transmisión en directo a la difusión por Internet. Ambrosio había recibido amenazas por parte de un hermano de de José Luis Abarca –exalcalde de Iguala, quien se encuentra en el centro del escándalo por la desaparición de 43 estudiantes– por haber tomado fotos cuando realizaba una investigación en el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
 
Tras cerca de nueve meses en prisión, el periodista y activista maya, Pedro Canché, fue puesto en libertad. El 28 de mayo un tribunal de Cancún declaró la ausencia de pruebas contra Canché y afirmó que su detención violaba sus derechos. Canché fue detenido, el 30 de agosto de 2014, por “presunto sabotaje”. Pedro Canché estaba apadrinado por la sección española de Reporteros Sin Fronteras. 
 
Los comicios del 7 de junio en México, en los que se eligieron diputados federales y autoridades, así como autoridades locales, estuvieron marcados por actos de violencia. RSF exhortó a las autoridades mexicanas a investigar estos hechos para que los ataques no permanezcan impunes. La organización Article 19 registró en la red #RompeElMiedo, 27 agresiones contra periodistas durante la jornada electoral.
 
Un corresponsal del diario Reforma, de México DF, que pidió permanecer en el anonimato, relató a RSF que, la noche del 29 de mayo, le agredieron miembros del equipo de campaña del candidato a presidente municipal de Huixquilucan (estado de México) por el PAN. Le golpearon, le exigieron que borrara las fotos del candidato y robaron sus teléfonos. El 30 de mayo, una periodista fue víctima de abuso sexual en Veracruz, después de que cubriera un evento de cierre de campaña del candidato Erick Lagos. Una semana antes otra periodista de Veracruz había sido amenazada debido a la información que había publicado sobre un candidato del PRI. La reportera dejó de publicar sobre el tema para no ponerse en peligro.
 
El 4 de junio, en Colima, un grupo del Partido Acción Nacional (PAN) agredió a las periodistas Elizabeth Ibal Rocha, del diario El Occidental, y Fabiola Rosales, del periódico El Sol de México, e intentó apoderarse de su equipo. Las reporteras explicaron que intentaban obtener testimonios sobre la circulación de motocicletas con propaganda política; también el 7 de junio, el portal digital de Radiover denunció que dos de sus periodistas fueron agredidos en Xalapa (Veracruz). Ese medio relató que Elena Arnell y José Francisco García Reyes, estaban documentando cómo miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI) compraban votos, cuando fueron atacados. 
 
El Distrito Federal promulgó, el 10 de agosto, una Ley destinada a la protección de los defensores de los derechos humanos y de los periodistas. La ley estuvo motivada por el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril y de la activista Nadia Vera, junto con otras tres personas en la ciudad de México.