Libia

31.12.2015 00:00

 

Puesto 154

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.759.540 km2

Población: 6.202.000 habitantes

Presidente del Congreso: Aqilah Salah Issa

Presidente del Gobierno: Abdulá Al Thani

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 1 Periodista encarcelado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 
A pesar de las negociaciones de paz iniciadas, a principios de año, entre las diferentes facciones libias bajo el auspicio de la ONU, el país continuó sumido en un caos político y social. La existencia de dos Gobiernos y dos parlamentos (uno en Trípoli, apoyado por milicias islamistas, y otro en Tobruk, apoyado por la comunidad internacional) y los enfrentamientos violentos entre milicias rivales que se registraron cada día, hacen que ejercer el periodismo sea cada vez más peligroso en este país. 
 
A finales de año, se habían registrado más de 30 ataques a profesionales de los medios de comunicación por parte de las diferentes milicias, que mantenían secuestrados a cinco periodistas. Además, Libia es el país con más desapariciones de informadores. En esas mismas fechas, todavía no se había logrado determinar si siete informadores habían sido víctimas de un asesinato o de un secuestro. 
 
La violencia a la que están expuestos los periodistas en Libia ha obligado a muchos profesionales de la información a huir a países vecinos, como el corresponsal de Al-Jazeera Naim Laachibi, que abandonó el país, en febrero, después de que su casa, en Bengasi, fuera destruida en un acto vandálico. 
 
El 21 de abril, el periodista Muftah Al-Qatrani fue hallado muerto con varios tiros en la cabeza en la oficina de Al-Anwar, la productora de medios que dirigía, en Bengasi. Al-Qatrani, que también trabajaba como corresponsal para la televisión libia Al-Wataniya, había cubierto los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y las milicias islamistas. 
 
El 29 de abril, las autoridades libias informaron del asesinato de siete periodistas desaparecidos y en manos de grupos armados del país. Según el Ministro de Justicia, cinco sospechosos habían confesado el asesinato de cuatro informadores libios, Khaled Al-Suhbi, Younis Al-Mabrouk, Abdussalam Al-Maghrebi y Youssef Al-Qamoudi; dos tunecinos, Sofiane Chourabi y Nadhir Ktari; y el cámara egipcio Mohamed Galal. Sin embargo, esta información no pudo ser confirmada. Los cuatro periodistas libios y el cámara egipcio se encontraban realizando una investigación para el canal privado Barqa TV cuando desaparecieron, en agosto de 2014. Su desaparición no se hizo pública hasta el anuncio del Gobierno, quien no presentó elementos de prueba que permitieran confirmar o sustanciar su aseveración de que habían sido asesinados. Frente a la evidente falta de transparencia en el desarrollo de la investigación, RSF y otras organizaciones internacionales de libertad de información consideran a los cinco periodistas como desaparecidos y no han dejado de solicitar a las autoridades libias y a la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (MANUL) que se esclarezca su desaparición. 
 
Lo mismo sucede con los informadores tunecinos Sofiane Chourabi y Nadhir Ktari, desaparecidos en septiembre de 2014. La periodista y el cámara habían viajado a Libia para hacer un reportaje para “Dossiyates”, un programa de la cadena de televisión tunecina First TV. Fueron detenidos en la ciudad libia de Ajdabiya, el 3 de septiembre de 2014, y puestos en libertad tres días después. Esa misma tarde, Chourabi publicaba un mensaje en Twitter anunciando que informaría de todos los detalles a su vuelta a Túnez, pero que en ese momento tenía que continuar con su misión de informar. Ktari y él desaparecieron dos días después. Desde entonces, no han dado señales de vida y no hay información verificada de que estén retenidos o muertos. Varias organizaciones, entre ellas RSF, pidieron en reiteradas ocasiones a los Gobiernos de Túnez y Libia la creación de una comisión mixta para esclarecer la desaparición de los dos periodistas tunecinos. 
 
El caos de seguridad reinante en Libia, desde las elecciones de julio de 2014, ha hecho que sea mucho más difícil investigar estas desapariciones. La ausencia de representantes gubernamentales claros y la existencia de muchos grupos rivales han dado lugar a rumores y declaraciones que no han podido ser confirmadas. 
 
Entre octubre y noviembre, tuvieron lugar varios ataques de las milicias a periodistas. El fotógrafo Mohamed Neili, que trabajaba para la agencia china Xinhua, desapareció, el 29 de octubre, en un distrito del sur de Trípoli. Se sospecha que puso ser secuestrado por hombres armados. El 2 de noviembre, el fotógrafo freelance Mohamed Rhouma y el reportero Abdel Monem Jhimi, fueron perseguidos por individuos armados cuando regresaban de hacer una información en Sabha. Afortunadamente, pudieron esconderse y llamar a sus familiares, que tuvieron que acudir a su encuentro.