Jordania

31.12.2016 00:00

 

Puesto 135

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 89.206 km2

Población: 7.594.547 habitantes

Jefe del Estado: Abdalá II

Presidente del Gobierno: Hani Al Mulqi [desde el 1 de junio de 2016, en sustitución de Abdalá Ensour]

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 1 Periodista asesinado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Tras la revisión de la ley de prensa y publicaciones, en 2012, las autoridades han reforzado el control sobre los medios de comunicación, especialmente los medios online. Desde esa fecha, cientos de páginas web han sido bloqueadas por el Gobierno bajo el argumento de no tener una licencia.

Además, la ley antiterrorista, reformada en abril de 2014 con el objetivo de luchar contra las amenazas yihadistas, acrecentadas por las guerras de Siria e Irak, ha supuesto también un menoscabo de las libertades fundamentales, especialmente de la libertad de información. Así, algunas de sus disposiciones son utilizadas sistemáticamente para acallar las voces disidentes, aunque muchos informadores han optado por la autocensura. 

 

El islam, como en la mayoría de los países de la región, continúa siendo un tema tabú en el reino. El 25 de septiembre, el escritor y columnista cristiano Nahed Hattar fue asesinado a tiros a las puertas de un tribunal de Amán, en el que iba a ser juzgado por difundir en las redes sociales una caricatura de otro autor considerada contraria al islam por representar la imagen de Alá. El autor del ataque, un antiguo predicador islámico de 49 años, le disparó tres balas en la cabeza casi a quemarropa.

Hattar, de 56 años, había sido detenido, el 13 de agosto, acusado por la fiscalía de “incitación al odio confesional” y de “insulto a la religión”, después de haber publicado en su cuenta de Facebook una viñeta titulada “El Dios de Daesh”, que fue considerada atentatoria contra los valores del islam. El periodista había retirado la caricatura de las redes sociales y fue puesto en libertad bajo fianza, a principios de septiembre, después de que el ministerio de Interior presentara una denuncia contra él por la difusión de la viñeta. Entonces aseguró que no pretendía insultar a Alá, sino burlarse de la visión del paraíso que tienen algunos radicales suníes, como los milicianos del Estado Islámico.