Italia

31.12.2015 00:00

 

Puesto 73

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 302.073 km2

Población: 61.340.000 habitantes

Jefe del Estado: Sergio Mattarella [3.2.2015]

Presidente del Gobierno: Matteo Renzi

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Italia cayó 24 puestos, entre 2014 y 2015 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras, un descenso al que no fue ajena la violencia endémica contra los informadores como ha denunciado la ONG Ossigeno per l’Informazione. Dos periodistas fueron amenazados por la mafia y tuvieron que pedir más protección a las autoridades italianas, y otros dos fueron investigados por las autoridades de la Ciudad del Vaticano por el escándalo de ‘VatiLeaks’. 
 
A principios de junio, Nello Trocchia esperaba recibir protección policial desde que la policía grabó una conversación en una cárcel, entre un jefe de la camorra y su hermano, en la que amenazaba la vida del periodista. Trocchia ha escrito varios artículos acerca de estos individuos para periódicos como Fatto Quotidiano y Espresso.
 
En julio, Mimmo Carrieri, periodista que trabaja para el periódico digital Viv@voce y conocido por cubrir temas medioambientales, fue atacado e insultado durante más de una hora por un grupo de campistas mientras hacía un fotorreportaje. Carrieri vive bajo protección policial desde 2013, ya que ha sido amenazado varias veces por carta y su coche ha sido incendiado. Actualmente la policía pasa delante de su casa y de su oficina varias veces al día, pero él afirma ser un blanco móvil y pide mayor protección a las autoridades italianas.
 
En noviembre, Gianluigi Nuzzi, uno de los dos periodistas envueltos en el escándalo ‘VatiLeaks” -así fue bautizada la filtración de documentos confidenciales del Vaticano que informaban de la mala administración de las finanzas vaticanas y forman parte de una investigación pedida por el Papa Francisco, en 2013- se negó a ser interrogado por el sistema judicial del Vaticano que investiga la filtración de varios documentos confidenciales, citando su derecho a la libertad de expresión. La Santa Sede investiga también a Emiliano Fittipaldi bajo el amparo de una ley, de julio de 2013, que mantiene que “el que ilícitamente obtenga o revele información o documentos cuya publicación está prohibida podrá ser castigado con una pena de seis meses a dos años de prisión o una multa de entre 1.000 a 5.000 euros”.
 
Por su parte Fittipaldi sí se presentó a la citación del fiscal del Vaticano, aunque no respondió a las preguntas “por motivos de secreto profesional", protegido por la ley. Según el Código Penal vaticano, el crimen del que se acusa a ambos periodistas está penado, tanto dentro como fuera de la Ciudad del Vaticano, ya sea el autor un ciudadano de la ciudad-estado regida por el papa, o no.