Colombia

31.12.2016 00:00

 

Puesto 134

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.141.748 km2

Población: 48.228.704 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Juan Manuel Santos Calderón

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Los periodistas colombianos están permanentemente amenazados por las bandas paramilitares implicadas en el tráfico de drogas. Las organizaciones criminales como Los Urabeños o Los Rastrojos quieren reducir al silencio a los medios de información alternativos o comunitarios. Las agresiones son constantes con la complicidad de los responsables locales y, en la mayoría de los casos, quedan impunes.

 

La periodista Salud Hernández-Mora, corresponsal del diario español El Mundo en Colombia, junto con el reportero Diego D’Pablos y del cámara Carlos Melo -ambos de la cadena colombiana RCN-, fue secuestrada, el  21 de mayo, en la zona de Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela. Hernández Mora, fue liberada el  27 de mayo y pocas horas más tarde también lo fueron D´Pablos y Melo. La periodista se había desplazado a la zona semanas antes, para realizar una serie de reportajes sobre la erradicación de los cultivos de coca. Desde el primer momento, las sospechas apuntaban a que estaba retenida por una facción del Ejército de Liberación Nacional (ELN). La intercesión de la Defensoría del Pueblo y de la Iglesia Católica fue clave en la liberación de Hernández-Mora.

 

El periodista Javier Osuna, fue víctima durante meses de escuchas telefónicas e intimidaciones. Todo ello pese a contar desde 2014 con la protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Este dispositivo de seguridad fue reforzado a principios de 2015 tras el incendio de su domicilio, provocado por varios desconocidos. Osuna ha sufrido además otros robos de información e incursiones en su oficina, así como amenazas en la carretera.  El 2 de mayo, uno de los escoltas del periodista recibió llamadas intimidatorias en su teléfono privado y un correo electrónico, con una citación a un juzgado inexistente, y un documento anexo con un virus informático, sobre un horario en el que tendría que dejar solo a Osuna en una diligencia con la UNP.