Colombia

31.12.2015 00:00

 

Puesto 128

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 1.138.910 km2

Población: 47.790.000 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Juan Manuel Santos Calderón

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 1 Periodista asesinado
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Informar sigue siendo una labor de alto riesgo en Colombia, en especial si se investigan temas como la corrupción, el crimen organizado o las violaciones de los derechos humanos. Con al menos 56 periodistas asesinados desde el año 2000 (en relación evidente o posible con su ejercicio profesional), es el segundo país más mortífero para los informadores en este continente. En 2015 fueron tres los periodistas asesinados. 
 
Poco después de comenzar el año, dos informadores de radio perdían la vida. El 14 de febrero era asesinado, en su domicilio, Luis Carlos Peralta Cuéllar, director de Radio Linda, en El Doncello (Caquetá). Y quince días más tarde, el periodista Edgar Quintero, de la emisora local Radio Luna, en Palmira. 
 
Peralta Cuellar, propietario y director de la emisora, abordaba con frecuencia en sus programas casos de corrupción. El 3 de marzo la policía detuvo a un sospechoso, pero lo dejó en libertad por fallos en el procedimiento. RSF manifestó su preocupación por la seguridad de su colega Geovanny Canacué Pajoy, a quien Peralta Cuéllar había confiado ser víctima de amenazas una semana antes de su asesinato. Éste periodista ha padecido numerosas intimidaciones en los últimos seis años y varias veces se ha visto obligado a marcharse de su ciudad. 
 
Edgar Quintero fue asesinado en las inmediaciones de la radio. La Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper), señaló que hace diez años el periodista había dado a conocer las amenazas del ex alcalde de Palmira, Miguel Motoa Kuri, por haber denunciado casos de corrupción. 
 
La tercera víctima fue la periodista Flor Alba Núñez,  asesinada el 10 de septiembre, cuando entraba en las instalaciones de la radio La Preferida FM. Dos hombres que circulaban en motocicleta dispararon a sangre fría a la locutora, de 25 años. Núñez, presentaba el programa ‘La preferida Stereo’ y era  corresponsal de Canal 6, TV5 y Canal Nación TV. Asimismo, realizaba estudios en Humanidades en la Universidad de Magdalena.
 
Tras una batalla procesal de siete años, el 11 de marzo la justicia colombiana declaró inocente al periodista de Telesur William Parra, quien estaba acusado de tener nexos con las FARC. Frente a estas acusaciones infundadas, el periodista se vio obligado a exiliarse en Venezuela, donde reside desde 2007. 
 
En mayo, Reporteros sin Fronteras y la Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper) daban a conocer un informe sobre la libertad de información en el Valle del Cauca. Una constante se impone: los periodistas trabajan allí entre terror, la autocensura y presiones económicas. Además de la violencia, la libertad de información se ve seriamente limitada por el condicionamiento de la publicidad del Gobierno. Las autoridades locales continúan valiéndose de este medio para favorecer o sancionar a los medios de comunicación por su línea editorial. 
 
El 4 de junio, el fiscal general, Eduardo Montealegre, anuló la decisión tomada  por la fiscalía de poner en libertad a Alejandro Cárdenas Orozco, ex paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). En 2011 este hombre confesó que había participado en el secuestro y tortura de la periodista Jineth Bedoya, ocurrido en el año 2000; después se retractó. En menos de una semana, la justicia cambió en tres oportunidades sus decisiones en el caso Bedoya. Finalmente, el 4 de junio el Fiscal General reanudó la orden de captura de Cárdenas e inició la investigación del fiscal del caso. Pero el ex paramilitar seguía libre en esas fechas.
 
Por otra parte, continuaron las obstrucciones judiciales en el proceso contra miembros del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) –el antiguo servicio de inteligencia de Colombia–, acusados de torturar psicológicamente a la periodista Claudia Julieta Duque. La audiencia, que debía realizarse el 24 de junio, en el marco del proceso en el que el ex subdirector del DAS, José Miguel Narváez, y otros dos directores de este organismo están acusados de haber torturado a Duque, fue aplazada por ausencia de los acusados. Duque se encuentra en la lista de “Cien héroes de la libertad de información” de RSF.
 
A 15 años de la creación del Programa de Protección a periodistas en Colombia, se evidencian deficiencias que exigen reformular el modelo. Deficiencias que se recogen en los informes realizados por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), y en el de la alianza RSF-América Latina y Federación Colombiana de periodistas (FECOLPER). Para la FLIP, aunque el número de periodistas asesinados ha disminuido considerablemente, el panorama sigue siendo desalentador. En estos 15 años, el Estado ha optado por orientar la protección hacia la custodia de los periodistas, escoltándolos, pero dejando de lado la justicia, la prevención y la eliminación del riesgo. Las agresiones contra la prensa no disminuyen, y de las 338 amenazas contra periodistas que la Fiscalía General de la Nación tenía registradas en agosto de 2014, sólo en una se condenaron a los responsables.
 
El informe de FECOLPER y RSF Colombia: “Actividad periodística en riesgo", recoge la percepción y testimonio de 104 periodistas vinculados al Programa de Protección; establece datos sobre el funcionamiento y las medidas otorgadas, y denuncia los riesgos y vivencias que enfrentan estos periodistas amenazados.