Catar

31.12.2015 00:00

 

Puesto 115

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 11.586 km2

Población: 2.172.000 habitantes

Jefe del Estado: Tamim bin Hamad bin Khalifa Al Thani

Presidente del Gobierno: Abdullah bin Nasser bin Khalifa Al Thani

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 
Los medios deben tener una licencia para trabajar en Catar, donde la difamación y la blasfemia son castigadas con penas de prisión. Los informadores, así como los representantes de la sociedad civil, se ven obligados a censurarse porque cualquier crítica  a la familia real, información relacionada con la seguridad nacional o reportaje polémico, es considerado fuera de los límites permitidos. La ley de crimen cibernético, aprobada en septiembre de 2014, supone una amenaza adicional a la libertad de expresión e información, ya que considera como delito la publicación de cualquier “noticia falsa” en Internet o cualquier contenido susceptible de socavar los “valores sociales”. 
 
Entre marzo y mayo, se llevaron a cabo una serie de detenciones arbitrarias de periodistas profesionales extranjeros que estaban investigando las condiciones en las que trabajaban los inmigrantes en la construcción de las infraestructuras de la Copa Mundial de Fútbol de 2022. El 27 de marzo, un equipo de los canales de radiodifusión pública de Alemania ARD y WRD fue detenido por la policía catarí mientras grababa a trabajadores extranjeros en las infraestructuras del Mundial. El periodista deportivo Florian Bauer, junto al resto de su equipo, un cámara, un técnico de sonido y el conductor, fueron interrogados por la policía y llevados ante el fiscal acusados de grabar sin permiso previo a su viaje. Después de permanecer 14 horas detenidos, se les prohibió abandonar Catar en los siguientes cinco días. Finalmente, el 2 de abril, pudieron abandonar el país gracias a la intervención del embajador alemán. El material y los equipos, confiscados por los servicios de seguridad de Catar en el momento de su detención, fueron devueltos cuatro semanas más tarde con los datos borrados. 
 
Un mes después, el 2 de mayo, un equipo de la BBC fue detenido mientras grababa, sin permiso, a trabajadores nepalíes. El periodista Mark Lobel dijo que no se habían presentado cargos contra él u otro miembro de su equipo pero que, sin embargo, tuvieron que pasar dos noches en prisión y que el material confiscado nunca les fue devuelto. El equipo de la BBC había sido invitado por el Gobierno a un tour para mostrar las mejoras en las condiciones de los trabajadores inmigrantes. Según Saif al-Thani, jefe de la oficina de prensa del Gobierno, infringieron la ley porque entraron en un campamento de trabajadores sin permiso, sobrepasando de este modo los límites de la propiedad privada.