Brasil

31.12.2015 00:00

 

Puesto 99

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2015 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 8.547.400 km2

Población: 206.100.000 habitantes

Jefe del Estado y de Gobierno: Dilma Rousseff

 

 

 

 

 

BARÓMETRO 2015

  • 3 Periodistas asesinados
  • 1 Internauta y periodista ciudadano asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

En lo que va de siglo Brasil se ha convertido en uno de los países del continente americano más mortífero para los periodistas, con decenas de informadores asesinados por causas relacionadas con el ejercicio de su profesión. El balance de 2015 es de siete informadores asesinados. Tras el recrudecimiento de la violencia contra la prensa en las manifestaciones de 2014, con más de 200 ataques a informadores, RSF pidió a la Presidenta Dilma Roussef más medidas para protegerles, pero las autoridades todavía no han dado el impulso definitivo a las propuestas de creación de un Observatorio especial en colaboración con la UNESCO, ni  elevado a la jurisprudencia federal las investigaciones de los crímenes contra periodistas.
 
Además de las agresiones en manifestaciones, los informadores continúan extraordinariamente expuestos cuando investigan temas sensibles, como el narcotráfico, su relación con autoridades locales, la corrupción política, la prostitución infantil, etc. Especialmente peligrosa resulta, un año más, la frontera con Paraguay, donde narcotraficantes y políticos locales amenazan a los periodistas que intentan investigar sus relaciones.
 
Gerardo Servian Coronel se convirtió, en marzo, en el 17 informador asesinado en la zona en los últimos 20 años. El periodista paraguayo, fue acribillado a balazos por dos individuos en el territorio fronterizo de Ponta Porã. 
 
Dos meses después, en mayo, el periodista y fundador del blog Coruja do Vale, Evany José Metzker fue hallado muerto, decapitado, en el estado de Minas Gerais. Estaba realizando investigaciones centradas en el tráfico de droga y prostitución infantil, y había denunciado en varias ocasiones la corrupción de funcionarios locales. 
 
Djalma Santos da Conceição, de la emisora RCA FM, fue raptado y asesinado, ese mismo mes, en el estado de Bahía. Su cadáver presentaba señales de tortura, y, según fuentes locales, había estado investigando el asesinato de un adolescente a manos de traficantes.
 
El asesinato del periodista de radio Gleydson Carvalho, en agosto, puso de manifiesto la impunidad con la que viven los autores de estos crímenes. Dos individuos irrumpieron en los estudios de Rádio Liberdade FM, en el estado de Ceará, y dispararon al periodista antes de darse a la fuga. Carvalho también era conocido por sus críticas a las autoridades y denunciaba regularmente la corrupción de la clase política brasileña. 
 
Un denominador común, la impunidad, también presente en los asesinatos de tres informadores, efectuados en noviembre: Israel Gonçalves Silva, periodista de la Rádio Comunitária Itaenga FM, ejecutado en el estado de Pernambuco después de haber recibido varias amenazas de muerte; el bloguero independiente Ítalo Eduardo Diniz Barros, hallado muerto en el estado de Maranhão, uno de los más violentos del país; y el del bloguero Orislandio Timóteo de Araújo, también asesinado en el mismo Estado. 
 
Además, Brasil continúa sin despenalizar los delitos de prensa, motivo por el cual el periodista José Cristian Góes fue condenado, en 2013, a siete meses de cárcel por injurias, y seguía pendiente de la resolución de su caso en el Tribunal Supremo.