Azerbaiyán

31.12.2016 00:00

 

Puesto 163

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 86.600 km2

Población: 9.651.349 habitantes

Jefe del Estado: Ilham Haydar Aliyev

Presidente del Gobierno: Arthur Tahir Rasizade

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 4 Periodistas encarcelados
  • 3 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 1 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Un año más, Azerbaiyán encabeza la lista de países con más periodistas encarcelados en el continente europeo, sólo superado por Turquía.

Pese al perdón presidencial que puso en libertad, en marzo, a 15 prisioneros políticos, entre ellos varios periodistas, lo cierto es que decenas de ellos seguían languideciendo en las cárceles azerbaiyanas, como Khadija Ismayilova, apadrinada por RSF-España, Seymur Hezi, el abogado de derechos humanos Intigam Aliyev, el activista Ilkin Rustemzade, o el líder del movimiento de oposición REAL, Ilgar Mammadov, cuya puesta en libertad fue ordenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sin que las autoridades azerbaiyanas tomaran ninguna nota al respecto.

 

En mayo, la periodista Khadija Ismaïlova obtuvo la libertad condicional tras el recurso de apelación a su condena inicial, a siete años y medio de cárcel, por malversación de fondos a gran escala, comercio ilegal, evasión fiscal y abuso de autoridad.

 

Sin embargo, este gesto continuaba contrastando con la detención continuada de informadores. En marzo, lo fue Akram Aylisli en el aeropuerto de Baku cuando se disponía a viajar a un festival literario en Italia. Fue interrogado durante 12 horas y se enfrentaba a una posible sentencia de tres años de cárcel bajo la acusación de resistirse violentamente a las autoridades. En agosto, fue detenido Faiq Amirov, director financiero del periódico Azadlig, una medida más de presión a un medio acosado por las autoridades a través de procesos judiciales que le llevan al límite de la quiebra financiera. Sin su director financiero, el periódico se quedaba además sin la posibilidad de interactuar con su banco. Amrov había perdido en noviembre 20 kilos, y su abogado solicitaba -sin respuesta por parte de las autoridades- un traslado urgente a un centro hospitalario. 

 

A las condiciones de encarcelamiento y el elevado número de periodistas presos en Azerbaiyán se suma el acoso de un sistema judicial capaz de condenar a un informador a pagar parte de su salario al mes durante un año al Estado. En julio, un tribunal de apelación decidió mantener la condena al periodista Elchin Hasanov, acusado de haber agredido a uno de los autores de una campaña de acoso contra él, pese a haber sido Hasanov la víctima de las agresiones y haber presentado una denuncia en la comisaría con el parte médico de los daños sufridos.

Los intentos de boicot al ejercicio del periodismo son múltiples en Azerbaiyán donde se emplean varios métodos, desde la invención de agresiones por parte de los periodistas a acusaciones de crear inestabilidad política.

 

En noviembre, la familia de Afgan Sadykhov, editor de una web (Azel.tv) especializada en temas de infraestructuras públicas, denunció su detención y torturas, además de su acusación de “asalto agravado” por un incidente anterior en el que fue agredido tras acudir a una cita convocado por oficiales locales.

 

También Teymur Kerimov, periodista del canal Kanal 13, fue detenido ese mes cerca de la ciudad de Barda, mientras hacía un reportaje sobre problemas en el abastecimiento de agua en la región de Nagorno- Karabaj . En realidad Kerimov había sido víctima del acoso constante de un individuo sin identificar que pretendía impedir que la población “hablara con periodistas de la oposición” y que terminó acusándole de haberle insultado y agredido.

 

Ese mismo mes, Zamin Gadji, periodista del diario Yeni Musavat, fue acusado por la policía de intentar sembrar dudas sobre la estabilidad social y política del país por haber publicado un comentario en la red social Facebook donde criticaba la falta de avances en la investigación de cuatro asesinatos.