Arabia Saudí

31.12.2016 00:00

 

Puesto 165

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 2.149.690 km2

Población: 31.540.372 habitantes

Jefe de Estado y presidente del Gobierno: Salman bin Abdulaziz al Saud

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 0 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 0 Colaboradores asesinados
  • 2 Periodistas encarcelados
  • 8 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

No existen medios de comunicación libres en Arabia Saudí, donde la autocensura es muy fuerte e Internet es el único espacio en el que eventualmente circula información independiente. Sin embargo, la represión online no ha dejado de aumentar desde la Primavera Árabe, en 2011, y los pocos internautas que utilizan este medio se enfrentan a serios riesgos por publicar artículos críticos con el régimen. Como otros profesionales del periodismo, se les vigila de cerca, y si se desvían de la versión oficial del Gobierno son procesados y condenados a largas y abusivas penas de prisión.

 

A finales de 2016, diez informadores continuaban en prisión, la mayoría de ellos acusados de dañar la imagen del rey, de blasfemia, de insultar a la religión o de “incitar al caos”. La mayoría de las sentencias se han producido amparadas en la legislación antiterrorista, en vigor desde 2014. Además, la aplicación de la Sharia como legislación penal del país abre todas las posibilidades de castigo a las autoridades, como las condenas a recibir latigazos y los malos tratos a los prisioneros. Por ello, el rey Salman bin Abdulaziz al Saud figura en la lista de depredadores de la libertad de prensa desde que sucedió a su hermano Abdullah, en 2015.

 

El caso más emblemático de la difícil situación que viven los informadores es el del bloguero Raif Badawi, Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia 2015 y Premio RSF a la Libertad de Prensa 2014 en la categoría de internauta. A pesar de la intensa campaña llevada a cabo por varias organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos y la libertad de información, entre ellas RSF, el reconocido bloguero lleva encarcelado cuatro años y medio.

 

Creador de la página web Liberal Saudi Network, una red de debate online sobre temas de política y sociedad en el reino, Badawi fue detenido, en junio de 2012, acusado de “insultar al Islam” en virtud de la ley de delitos informáticos de 2007. En mayo de 2014, fue condenado a diez años de cárcel y 1.000 latigazos, además de una elevada multa y la prohibición viajar al extranjero durante  los diez años siguientes tras el cumplimiento de su condena.

Fue sometido a una tanda inicial de 50 latigazos, en enero de 2015, pero las sesiones posteriores se suspendieron debido a las presiones internacionales y su delicado estado de salud. Desde entonces, ha llevado a cabo tres huelgas de hambre. La última, el pasado 10 de junio, en protesta por habérsele denegado atención médica para su dolor de espalda en la cárcel de Dhahran.

 

También el preso Waleed Abu Al Khair, abogado de Badawi y fundador del Observatorio Saudí para los Derechos Humanos, comenzó una huelga de hambre, el 7 de junio, para protestar por cómo estaba siendo tratado en la cárcel de Jeddah. Volvió a alimentarse tres días más tarde ante la promesa de recibir un trato mejor, que incluía el acceso al hospital y a la biblioteca de la prisión. Al Khair fue detenido, en abril de 2014, y condenado a 15 años de prisión y la prohibición de viajar al extranjero durante los 15 años siguientes al cumplimiento de la pena, al amparo de una ley antiterrorista, aprobada en febrero de ese mismo año.

 

Los cargos por los que fue condenado incluyen “desobedecer y romper la lealtad con el soberano”, “falta de respeto a las autoridades”, “desacato al tribunal”, “preparar el almacenamiento y la difusión de información que socava el orden público”, “incitación a la rebelión”, “publicar información falsa con el objetivo de dañar al estado” y “creación de una organización no gubernamental sin permiso”.