Afganistán

31.12.2016 00:00

 

Puesto 120

de 180 países, en la CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa

 

 

Superficie: 652.225 km2

Población: 32.526. 560 habitantes

Jefe de Estado y presidente del Gobierno: Mohammad Ashraf Ghani Ahmadzai

 

 

 

 

BARÓMETRO 2016

  • 3 Periodistas asesinados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos asesinados
  • 7 Colaboradores asesinados
  • 0 Periodistas encarcelados
  • 0 Internautas y periodistas ciudadanos encarcelados
  • 0 Colaboradores encarcelados

 

 

 

Afganistán inició el curso con una medida notable de su Presidente hacia la libertad de prensa: Ashraf Ghani aprobó, en enero, un decreto para proteger a los medios de comunicación y luchar contra la impunidad de los ataques cometidos contra los periodistas. Tras meses de negociaciones con organizaciones y sindicatos de medios, las autoridades afganas dieron muestras de su interés por proteger a los medios de comunicación en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

 

A la amenaza de los talibanes, presentes en la clasificación de Depredadores de la Libertad de Prensa publicada por Reporteros Sin Fronteras, se suman las amenazas de las fuerzas de seguridad y autoridades locales, que han llevado a RSF a reclamar en numerosas ocasiones más medidas de protección para los medios.

 

 

Con más de una decena de informadores asesinados en 2016, Afganistán encabeza la lista de países más mortíferos para la prensa en el continente asiático. Siete de ellos lo fueron nada más comenzar el año, en un ataque deliberado contra un autobús de Tolo TV que conmocionó al país. El atentado yihadista en Kabul se saldó con la vida de siete trabajadores de la cadena y puso de manifiesto hasta qué punto los periodistas son considerados el enemigo y el blanco deliberado a alcanzar.

 

 

Los asesinatos de periodistas se sucedieron a lo largo del todo el año. En enero Mohammad Zober Khaksar, antiguo periodista de la televisión nacional, fue asesinado por dos individuos desconocidos, en la provincia de Nangarhar.

 

 

En junio, el fotoperiodista David Gilkey, y su intérprete afgano, Zabihullah Tamanna, fueron asesinados en el ataque al convoy militar con el que viajaban en la provincia de Helmand.

 

 

En noviembre, Nematullah Zahir, periodista de Aryana TV, murió cuando cubría los enfrentamientos entre las fuerzas afganas y los talibanes, también en la provincia de Helmand. Una mina voló su coche por los aires.

 

 

En diciembre, Nassir Madser, director de una radio local, fue abatido a tiros en las inmediaciones de su domicilio, en la región de Mohammad Agha, a unos 65 km al sur de Kabul. Según el representante de la Asociación de Periodistas Independientes de Afganistán, el periodista había presentado una denuncia por amenazas contra él y la emisora ante las autoridades.

 

 

Además, las fuerzas de seguridad  afganas también son responsables de sobrepasarse con la prensa. En enero, los guardaespaldas del comandante de la policía en la provincia de Bamiyan, agredieron al periodista Mohammad Ehsagh Akrami, cuando intentaba filmar los enfrentamientos entre éstos y otras fuerzas policiales.

 

 

También el periodista independiente Ahmad Wali Sarhad, de la web Zabultimes, pasó varios meses acosado por la policía tras la actuación de la fiscalía en la provincia de Zabol, que emitió contra él una orden de detención, tras haber publicado una artículo sobre la probable colaboración de un funcionario local del departamento de Transportes con los talibanes.