ASIA CENTRAL

Introducción

 
El periodismo independiente, una profesión demasiado arriesgada
 
Ejercer el periodismo independiente en Asia Central supone un riesgo que cada vez menos informadores pueden tolerar. Las autoridades no dudan en encarcelar a los periodistas utilizando topo tipo de acusaciones como chantajes, extorsiones, tráfico de drogas o, como ha ocurrido este año, incitar a menores a cometer crímenes. Los procesos judiciales son tan rápidos como contundentes con elevadas condenas de cárcel, como la que sufren los nueve informadores presos en Uzbekistán. El país tiene a a algunos de los informadores encarcelados desde hace más tiempo en el mundo. Y cuando cumplen sus condenas, como Muhammad Bekjanov, las autoridades les vuelven a condenar, en su caso a cuatro años más de cárcel por desobedecer a los guardias de la prisión. En Turkmenistán, Osmankuly Hallyev dejó la profesión tras las amenazas y los ataques a su persona y su familia, cuyos miembros perdieron su trabajo como represalia de las autoridades al periodista.
 
La mayoría de los medios son estatales y los pocos independientes luchan por sobrevivir a multas y procesos judiciales. Es el caso del ADAM Bol, en Kazajistán suspendido y multado hasta la asfixia económica. 
 
Los procesos electorales son especialmente arriesgados para la prensa. En Tayikistán varios periodistas denunciaron presiones los meses previos a las elecciones generales, mientras Uzbekistan ha vuelto a reelegir a Islam Karimov, pese a que la Constitución del país prohibía su tercer mandato. El gobierno de Karimov es conocido por sus ataques a la prensa entre los que se incluyen detenciones, torturas o encarcelamientos en hospitales psiquiátricos. 

 

PAÍSES DE ASIA CENTRAL EN EL INFORME ANUAL 2015